¿Creciste con Una Relación Parental Tóxica? Descúbrelo con Estas 7 Señales

Aunque no lo admitas, las relaciones parentales tóxicas pueden marcar tu vida adulta y cómo te deselvuelves.

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Quizá creciste con una relación tóxica con tus progenitores, bien sea por falta de atención o por exceso de ella, pero esto deja una huella en ti aunque te resulte difícil admitirlo.

Los padres hacen lo mejor que pueden y muchas veces no se dan cuenta del daño que hacen sin intención, por lo que aquí te traemos una lista de características de personalidad que demuestran que la relación con tus papás te han generado traumas.

1. Te cuesta confiar en la gente

Si tus padres no estuvieron ahí para ti, te será difícil confiar en que otra persona si lo pueda estar. Es decir, si tus padres eran demasiado críticos, vanidosos o exigentes con la perfección, vas a esperar eso de todas tus relaciones, ya sean amistosas o amorosas.

2. No gestionas bien el rechazo

Si como niño has crecido en un entorno donde solo se medía tu valía en base a los resultados y no al proceso, como adulto tendrás algunos problemas para aceptar el rechazo.

Este problema se puede extender desde lo mínimo hasta algo más grande, como una entrevista de trabajo fallida o un fracaso amoroso.

3. Reaccionas de forma extrema

¿Alguna vez has reaccionado de forma exagerada y te preguntas que te sucedió? quizá tiene relación a la forma en la que creciste. Si de niño no se sentías libre de dar tus opiniones, de adulto puedes expresarte sin ningún tipo de control.

4. Tus emociones son lo último

Aunque no lo creas, anteponer los sentimientos de los demás frente a los tuyos puede estar relacionado con la relación tóxica o no con tus padres. Esto es debido a que basas tus decisiones en lo que tus progenitores puedan pensar o sentir, no en como te va a hacer sentir a ti.

5. Te sientes fuera de contacto contigo mismo

Nunca te preguntaste de niño ¿quién soy? ¿Cómo me siento? ¿Qué quiero?, si no lo has hecho, estas preguntas podrán acompañarte durante tu vida adulta.

6. Eres muy crítico contigo mismo

El peor crítico de ti mismo, eres tú. Nada de lo que haces te parece bien, y aunque tengas la aprobación del mundo, para ti nunca será suficiente.

7. Te sientes responsable del comportamiento de tus padres

Un niño que ha crecido en una casa con maltratos o abusos de cualquier tipo, una relación tóxica, difícilmente reconocerá la culpa de sus progenitores y se respaldará en "así con las cosas".

Técnicamente, y mucho menos exagerado, este comportamiento tiene mucho que ver con el síndrome de Estocolmo.

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