Generic selectors
Exact matches only
Search in title
Search in content
Post Type Selectors
Generic selectors
Exact matches only
Search in title
Search in content
Post Type Selectors

"Mamá lo maté", el escalofriante mensaje que envió una adolescente tras asesinar a su hermanito

Una adolescente de 13 años mató a cuchillazos a su hermanito de cinco años en Rosario, Argentina. Se presume que sufrió una crisis impulsiva vinculada con un posible trastorno en su salud mental.

Roxana madre de la adolescente y su hermanito contó que nunca se quedaban solos en casa. Si Roxana tenía que salir, el papá del nene se encargaba de cuidarlos.

Sin embargo, el pasado lunes llamaron al hombre desde su trabajo y Roxana asistió a una clase en una escuela secundaria para adultos.

“Ella me sacó el teléfono y empezó a grabar videos con el hermanito. Estaba bien, tranquila. Eran las cinco y media de la tarde”, recuerda.

Pasada las 7 de la noche salió hacía la escuela. Al llegar revisó su teléfono y se encontró con un mensaje terrible: "Mamá, lo maté".

"Hija, dale. No me gustan esas bromas", contestó la mujer pero su hija le confirmó que lo había matado "de verdad".

En ese momento, Roxana la llamó. “Le pedí que no dijera pavadas, y me volvió a decir que lo había matado. Me lo repitió tantas veces que ahí imaginé que había pasado algo malo de verdad. Corté y le pedí a una compañera de curso que me llevara urgente”.

La mujer llamó a su pareja y le rogó que fuera a la casa. Ella llegó unos minutos antes que él.

“Mi hija no me quería abrir la puerta al principio. Cuando pude entrar, no puedo describir lo que vi. Mi hijo tirado en el piso, boca abajo, lleno de sangre. Mi hija sentada en una silla a su lado, como si nada”, agregó.

Roxana se desesperó: “Empecé a gritarle ‘¡¿qué le hiciste a tu hermano?!’. No me contestaba. Agarré el cuchillo que estaba en el piso, lo alejé y salí a la calle a pedir ayuda a los gritos”.

En ese momento llegó el papá de la víctima. Al ver lo ocurrido sufrió una crisis nerviosa y tuvo que ser contenido por los vecinos.

El niño sufrió 11 puñaladas en la espalda y un corte profundo en el cuello.

Posteriormente, trasladaron a la adolescente a un hospital dónde se encuentra sedada.

“Ella últimamente me decía que tenía un amigo imaginario. Yo le respondía: ‘Dale, ya tenés 13 años. Estás grande para eso’. Y ella me insistía. Decía que hablaba con él y todo”, contó la mamá.

“¿Sabes lo que le dijo mi hija a la psiquiatra que la recibió en el hospital después de lo que hizo? Le echó la culpa a su amigo imaginario. Decía que él siempre le pedía por favor que no lastimara a su hermanito, y que justo esa vez el amigo imaginario no estuvo para salvarlo”, detalló.

Para finalizar, recordó lo amoroso que era su hijo. “Él amaba a su hermana. Era un angelito. No tenía nada, pero nada, de maldad”.

“Me siento tan mal. Mi cuñado estuvo con mi hija y después la visitó mi mamá. Yo todavía no pude”, asentó.

“No entiendo qué le pasó, por qué lo hizo. Por qué tanta violencia. Pido por favor que alguien la ayude. Que la internen, lo que sea. Yo ya no puedo. Te juro que no puedo”, concluyó.

NUNCA LA AYUDARON

“Jamás imaginé que mi hija podría hacer algo así. Busqué ayuda de todas las maneras. La llevé a psicólogos, psiquiatras, neurólogos”, contó Roxana madre de los dos menores implicados a TN.

"Así como íbamos, nos volvíamos. La hacían mirar para arriba y para abajo. Le pedían que levantara el pie. ‘Yo la veo normal’, me decían. Pero en mi casa yo veía cosas en ella que no eran normales”, agregó.

LEA TAMBIÉN: ASFIXIÓ A SU BEBÉ RECIÉN NACIDO, LO ENVOLVIÓ EN UNA MANTA Y LO ESCONDIÓ EN LA LAVADORA

La adolescente estaba en tratamiento, aunque no tomaba medicación. Todos los miércoles, Roxana la llevaba a una psicóloga. La mujer asegura que insistió cuatro meses por un turno para su hija en el gabinete psiquiátrico de Acción Social, y que se lo dieron recién cuando decidió hacer público el caso en los medios locales.

“Además del inmenso dolor que siento, me pregunto por qué los especialistas no pudieron hacer más. Esto se podría haber evitado. Me decían que no podían medicar a mi hija porque no veían nada extraño, pero para mí todo era extraño”, contó Roxana.

“La revisaban dos minutos, nos volvíamos a casa y ella muchas veces tenía la mirada perdida. Le hablaba y no me contestaba. Se enojaba y no entendía por qué. Todo el año así”, concluyó.

LO QUE ES TENDENCIA

Artículos Relacionados