Recordando la trayectoria del actor Raúl Amundaray

Hablar de actuación es, sin duda, mencionar al recién fallecido actor venezolano Raúl Amundaray. Por décadas, a pulso, se ganó respeto y admiración dentro del medio y, por muchos, recordado por protagonizar icónicas producciones dramáticas que fueron tendencia en la TV.

Su repercusión en la radionovela interpretando a Rodolfo Valentino, le hizo dar el salto a la televisión en 1964 con reconocidas telenovelas como “Historias de tres hermanas”, “Cristina” y “La usurpadora”, pero fue “El derecho de nacer” quien le catapultó al estrellato.

Allí, hizo el papel protagónico como Albertico Limonta, un doctor condenado a morir al nacer, porque su abuelo ordenó su asesinato (había sido fruto de una relación fuera del matrimonio) pero que pudo vivir.

Raúl Amundaray personificó infinidad de personajes, hasta al mismísimo conde Drácula, “un hombre malvado, pero lleno 
de amor y ternura, 
algo que es difícil 
de plasmar sobre 
un escenario. Me parece un galán y creo 
que nos parecemos” rememoró el actor en su oportunidad para el portal Diez Minutos. 
Otra de sus obras 
más importantes 
de su vida 
fue La rosa tatuada.

Tras años de éxito y trabajo arduo e ininterrumpido en la actuación, Amundaray residió en la ciudad de Houston con su hija y, desde la distancia, vio con resignación cómo la producción de dramáticos en Venezuela se venía abajo.

Para «matar tiempo» solía ver televisión, observando con una enorme devoción las telenovelas clásicas, historias de amor de toda la vida.

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