¿Cuándo llegará el fin de mi vida? La pregunta de un paciente trasplantado en Venezuela

La presidenta del colegio de enfermeras de Caracas, Ana Rosario Contreras, aseguró que necesitar de un trasplante de órganos para poder vivir es una sentencia. Es preguntarse día a día ¿ cuándo me tocará a mi?

Cada 6 de Junio se conmemora el Día Mundial del Paciente Trasplantado. En Venezuela no hay nada que celebrar, cuando en hospitales fallecen hombres, mujeres y niños que dependen de esta practica para salvarse y no reciben respuesta.

Desde junio de 2017 este programa está suspendido en Venezuela sometiendo a pacientes al deterioro de su salud y a la muerte como ocurrió en días pasados con 4 niños del hospital J. M. De los Ríos que se apagaron esperando una trasplante de médula.

Contreras lamentó que en el país no exista una política eficiente en esta materia y que se sentencie a niños y adultos a la incertidumbre de morir en cualquier momento. Otros pacientes que si lograron acceder al trasplante de órganos también sufren su calvario. La falta de medicamentos.

La representantes de las enfermeras en la capital denunció que medicinas como los inmunosupresores necesarios para frenar el rechazo del órgano no existen en el país. “Este régimen le ha robados a los venezolanos hasta la posibilidad de tener una muerte digna. Ser un paciente que depende de un trasplante para vivir es estar sentenciado”.

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Para Ana Rosario Contreras el sistema de salud en el país es un viacrucis. Muchos deben escoger entre comer y acceder a una medicina. ¿Hasta cuando nosotros tendremos que mirar al paciente a la cara y decirle que no podemos administrarle un medicamento? Se preguntó.

Maduro está reprobado en materia de salud 

El médico del Hospital Vargas Carlos Prosperi lamentó que en Venezuela el paciente trasplantado no pueda celebrar que alguien más le dio vida a través de la donación de órganos. La suspensión del programa de trasplante es el legado más doloroso de 20 ministros que han pasado por el despacho de salud.

¨Vemos con dolor como mueren niños y adultos que padecen de leucemia o aplasia medular se quedan esperando trasplante¨

Prosperi responsabilizó al régimen del abandono de estos programas. Recordó que en Venezuela habían bancos de médula y que existían convenios con instituciones públicas y privadas para asistir a los pacientes.