Documental Que se haga justicia: más de 12 mil violaciones de DDHH que no deben quedar impunes

Reproducción del documental Qué se haga justicia

Que se haga justicia. Así se titula el documental presentado por el Foro Penal que retrata cómo se iniciaron las violaciones de derechos humanos, con detenciones arbitrarias, tratos crueles y vejaciones desde 2002, con Hugo Chávez en el poder.

En el trabajo audiovisual, el director de esta ONG, Alfredo Romero, dio cuenta de más de 12.000 detenciones arbitrarias que desde entonces se han cometido, y con ellos los maltratos por partes de funcionarios de los organismos de seguridad del Estado. Todos ellos tienen algo en común, la impunidad.

El 11 de abril de 2002 dejó al menos 19 asesinados. Luego vinieron los despidos en Pdvsa, las expropiaciones, cuyo resultado fue la primera muerte por huelga de hambre hecha por el agricultor Franklin Brito, quien reclamó hasta su último día la devolución de su propiedad, pero el gobierno de Chávez jamás se preocupó por él.

Es así como Alfredo Romero y Gonzalo Himiob comenzaron esta organización a la que se fueron sumando otros abogados de todo el país y voluntarios activos, en pro de la defensa de los derechos humanos.

Expresos políticos como Julio César Rivas, José Santamaría, Vazco Dacosta y Lizbeth Añez, mejor conocida como mamá Lis, fueron parte de los testimonios sobre estos crímenes que continuaron y arreciaron con la llegada de Nicolás Maduro al poder.

Lida Marín, abogada miembro del Foro Penal en Bolívar, recordó casos emblemáticos de la entidad, como la detención en 2014 de Xavier Beckles, un joven con síndrome de Asperger, quien fue maltratado al momento de la aprehensión.

En 2017 estuvo el caso del estudiante Donner Rivas. Militares robaron su teléfono y cámara fotográfica, fue golpeado y lesionado, al punto de requerir hospitalización, al igual que David Hernández, quien sufre aún secuelas de las agresiones recibidas, y ha necesitado operaciones por daños en los pulmones.

Ese año también se tuvo la reclusión de 11 estudiantes a la cárcel de El Dorado, siendo la primera vez que enviaban a presos políticos a este centro de alta peligrosidad.

El asesinato de Augusto Puga, la primera víctima de las represiones en Bolívar, fue otro de los casos recordados. Sin olvidar que entre las detenciones arbitrarias durante las protestas del 23 de enero de este año, militares agredieron física y psicológicamente a Jickson Rodríguez, un adolescente de 14 años que sufre de epilepsia.

“Defender los derechos humanos en Venezuela es un acto de rebeldía (...) pero la peor violación de derechos humanos es la indiferencia”, concluyó Roberto Delgado, colaborador del Foro Penal.

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