Los casos de cuarentena preventiva por COVID-19 a en Argentina

Eduardo Ferraresi y su esposa Diana son los doctores argentinos que están en cuarentena. Cortesía

Dos centros de salud de las provincias argentinas de San Juan y Santa Cruz activaron el protocolo especial de coronavirus ante la presencia de dos pacientes recién llegados de Italia que presentaron síntomas gripales.

La región se vio alertada luego de la confirmación del primer caso confirmado del virus en Brasil. Asimismo, hasta el momento no se registró ningún análisis positivo dentro del territorio argentino, destacó el portal Infobae.

Es que los dos casos de San Juan y Santa Cruz se produjeron en el transcurso del fin de semana largo y, tras los estudios preliminares, quedaron descartados como casos de coronavirus.

Un joven argentino de 19 años se presentó voluntariamente en el Hospital Rawson de San Juan, con posible contagiado del coronavirus. El joven aseguró residir en Turín, Italia, país donde se produjo hasta el momento el brote más importante en Europa.

El hombre había viajado a su San Juan natal para visitar a su familia y poco después de arribar al país, comenzó a sentir los síntomas.

En el transcurso del 26 de febrero se obtendrán los resultados del primer análisis al joven. Se estima que representantes del Ministerio de Salud de San Juan ofrecerán una conferencia de prensa para hacerlos públicos.

El caso sospechoso de Santa Cruz sucede en la ciudad de El Calafate y, a diferencia de San Juan, no se trata de un argentino sino de una turista italiana.

La mujer, cuya edad no fue revelada, quedó internada y aislada en el hospital de alta complejidad SAMIC, después de sufrir un cuadro de fiebre y tos durante 48 horas antes de ingresar al nosocomio.

Los médicos aislados

Eduardo Ferraresi y su esposa Diana están en aislamiento por riesgo de afección con coronavirus porque pasearon en un crucero por Asia.

Según el diario argentino El Clarín el matrimonio de médicos pasó cuatro días de vida social intensa y sin restricciones, destacó el diario argentino El Clarín.

Y tuvieron contacto por lo menos con 50 personas antes de que las autoridades sanitarias le sugirieran iniciar una "cuarentena" de 14 días sin vínculos con su entorno.

"La medida se termina en una semana. Lo hacemos porque somos responsables, porque soy médico y entiendo estas previsiones. Pero fue todo muy irregular", reconoció Ferraresi.

El médico terapista que se desempeña en un centro privado de La Plata, permanece "encerrado" en su casa del centro de la capital bonaerense. En la residencia, desde el 18 de febrero, solo está su esposa que es psiquiatra y no pueden ingresar familiares o amigos.

Los médicos argentinos que bajaron del crucero y quedaron aislados tuvieron días de vida social y contacto con más de 50 personas antes de quedar en cuarentena.

Sin embargo, Ferraresi plantea dudas sobre el procedimiento que aplicaron los responsables de Salud desde su llegada al país.

​El matrimonio arribó a Ezeiza el 15 de febrero, desde Camboya, en un vuelo de Qatar Airlines con una escala en San Pablo.

Los esperó su hijo y los llevó hasta La Plata, al cumpleaños de su nuera. "Estuvimos reunidos varias horas, contando anécdotas y celebrando el retorno", recordó el médico.

En la ciudad brasileña subieron otros 120 argentinos. Sobre esos pasajeros, se desconoce alguna medida preventiva. "Si alguno de nosotros estaba incubando el virus, cualquiera se podría haber contagiado", razonó.

Los médicos argentinos que bajaron del crucero y quedaron aislados tuvieron días de vida social y contacto con más de 50 personas antes de quedar en cuarentena.

El 24 de febrero retomó su actividad en el Instituto Central de Medicina, de La Plata, donde dirige el servicio de Terapia Intensiva. Y el 25 de febrero, mientras estaba con tareas en Capital Federal lo llamó Enrique Rifourcat, de la secretaría de Salud del municipio platense, para informarle que debía iniciar un período de reclusión, como medida preventiva por la posibilidad de estar infectado con el virus que tiene en alerta a todo el mundo.

Eduardo Ferraresi, uno de los médicos aislados en La Plata por el coronavirus.

Según pudo saber Clarín, al funcionario municipal lo notificaron desde la dirección de Epidemiología del Ministerio de Salud provincial. Y a esa dependencia alertaron desde la cartera sanitaria de Nación. "Así funciona el protocolo. Nuestra responsabilidad era contactar al ciudadano e informarle de la situación", explicaron en la comuna.

Desde entonces, Ferraresi atendió en su domicilio el llamado de un funcionario de la provincia que le hizo preguntas sobre su estado de salud. "Ese fue el único seguimiento que hicieron. Se supone que para el fin de semana vendrán a controlarnos y luego quedaríamos liberados. Mientras seguiremos aislados", advirtió el viajero.

​El estado clínico de la pareja es óptimo y no tuvieron síntomas compatibles con coronavirus. En Provincia aclararon que se trata de un protocolo que "que se hace a todos los que vuelven de un viaje donde existe algún posible vínculo con lugares donde circuló el virus". Además dijeron que los protocolos los aplica Nación.

El crucero del terror

Ferraresi y Diana iniciaron sus vacaciones a mediados de enero. El 15 de ese mes, en Hong Kong subieron a un crucero de la firma Westerland, de bandera Holandesa. Tenían previsto visitar la muralla china y otros destinos de Asia. Pero tuvieron casi dos semanas a la deriva, porque Taiwán, Filipinas, Guam, Corea del Sur y Tailandia le cerraron el acceso a sus puertos por temor a un contagio. Los admitieron en Camboya y desde allí empezaron el regreso.

Los médicos argentinos que bajaron del crucero y quedaron aislados tuvieron días de vida social y contacto con más de 50 personas antes de quedar en cuarentena.

El barco llevaba 1.500 turistas y una pasajera de 83 años activó las alarmas. Tenía síntomas que podrían ser de la enfermedad virósica y fue atendida en un hospital de Kuala Lumpur. La mujer tiene pasaporte estadounidense y cuando llegó a su país se confirmó que las pruebas dieron negativo al coronavirus. Pero el crucero de Westerland había quedado en la mira.

No obstante, Ferraresi y Diana pasaron por el aeropuerto de Ezeiza sin revisión médica o controles de salud. Ahora ambos cumplen sin fisuras con la restricción.

Pero hasta este martes al mediodía, sin notificaciones formales, por escrito o por vía electrónica, de su situación. No hubo comunicación oficial de Nación o Provincia. “Ni siquiera tengo un papel para presentar en el trabajo. Y mi señora tuvo que responder consultas sin poder justificarlas ”, planteó el médico platense.

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