Con la condena confirmada a Boudou rodó definitivamente otro aliado del chavismo

Boudou, Maduro y el chavismo
Amado Boudou (i) conoció a Maduro desde cuando este fungía como canciller venezolano en 2012 / Cortesía Getty Images

Con la ratificación de condena de 5 años y 10 meses de prisión para el exvicepresidente argentino Amado Boudou (2011-2015), pareja en el último dueto peronista en el poder junto a Cristina Fernández de Kirchner, cayó otro aliado del chavismo en la esfera mundial.

Se encuentra recluido en el penal de Ezeiza por el caso Ciccone, en el cual fue encontrado culpable de cohecho pasivo y negociaciones incompatibles con la función pública.

Conocido por sus visitas, incluso por pasar "vacaciones" en Venezuela, Boudou festejó el triunfo de Nicolás Maduro en las elecciones del 15 de abril de 2013.

Para que no existieran dudas del regocijo por la victoria, la refrendó de forma rotunda: "Nicolás Maduro fue elegido en elecciones libres. Cualquier cosa que vaya en contra de la democracia de los países, va en contra de sus pueblos", recordó el portal argentino Perfil.

"Hay que trabajar para la democracia y aquellos que piensan distinto tienen la posibilidad de expresarse en elecciones libres", concluyó en su oportunidad Boudou.

Boudou fue también uno de los personajes que formó parte del séquito internacional que vino a llorar la muerte del expresidente Hugo Chávez Frías.

El alto funcionario argentino viajó a Caracas en 2014, en representación de la presidenta Cristina Fernández, para asistir a un homenaje rendido al comandante chavista al cumplirse un año de su fallecimiento.

"A un año del fallecimiento de Hugo Chávez, estoy en Venezuela. @CFKArgentina envía saludos al pueblo venezolano en este recordatorio", escribió el también exministro de Economía esa oportunidad desde su cuenta de Twitter,

"El espíritu de integración latinoamericana tiene que seguir, es clave para que nuestros pueblos puedan crecer y desarrollarse", añadió.

Cinco meses luego de ese acontecimiento, Boudou recibió amistosamente en Buenos Aires a Diosdado Cabello, para ese entonces también presidente de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) y en la actualidad segundo hombre en el mando del chavismo.

Estas relaciones dejaron profunda vinculación, pues después culminar la gestión gubernamental se conoció que Boudou siguió manteniendo contacto con el régimen instaurado en Venezuela y volvió a echarse unas pasaditas por estos lares.