Asesinato de Acosta Arévalo es un “mensaje ejemplarizante” para la FAN

“Lo sucedido con el capitán de corbeta Rafael Acosta Arévalo, asesinado recientemente dentro de la Dgcim, no es nada nuevo. Por el contrario, es un hecho que se repite constantemente, solo que esta vez la víctima no sobrevivió a las torturas”, afirmaron los abogados defensores de los militares que están detenidos por razones políticas.

Los juristas, que conversaron con el equipo de investigación de Caraota Digital y pidieron protección para su identidad, aseguraron que todos los militares apresados por razones políticas, sin excepción, son "vilmente torturados".

“Los trasladan en sillas de rueda a los tribunales militares para ser mostrados como un trofeo, para enviar un mensaje ejemplarizante y aleccionador al resto de los miembros de la Fuerza Armada Nacional (FAN)”, dijo uno de los abogados.

Una profesional del derecho recordó que vio a los primeros tenientes procesados por el caso de Oscar Pérez arrastrándose en el suelo del tribunal ante el inmenso dolor que tenían en sus cuerpos.

Agregó que los jueces militares se muestran indiferentes ante estos hechos y además no hacen constar en las actas la descripción de estos episodios.

Todo tipo de torturas

Los abogados aseguraron que los presos políticos militares, al igual que los civiles, son sometidos a todo tipo de torturas. Aislarlos y no permitirles visitas de sus familiares y abogados es parte de la tortura.

“Los presos políticos militares cuentan, con vergüenza, que los obligan por 10 días o más a tomar agua de las pocetas”, contó uno de los abogadoa.

Relataron que por lo general los presos políticos militares presentan fracturas en las costillas, tabique nasal, manos y pies.

“Las audiencias de presentación son diferidas para dejar que el tiempo borre las evidencias físicas”, relató otra de las abogadas.

Según lo relatado por los abogados defensores de presos políticos militares, casi todos los detenidos tienen las muñecas destrozadas porque les colocan las esposas muy apretadas y porque los cuelgan del techo de las celdas.

“A todos los torturan colocándole electricidad en la zona genital y tetillas”.

Los juristas indicaron que muchos de estos militares van a los tribunales completamente desorientados en cuanto a las nociones de tiempo y espacio.

“Vi a un coronel, durante la audiencia, totalmente desorientado. No sabía dónde estaba ni qué hacía allí. Por lo general a los abogados nos toca rogarle a los jueces que tengan un poco de compasión con los procesados”.

Creen que no morirán

Al ser consultados sobre qué puede pensar un funcionario del Sebín o de la Dgcim al momento de cometer estos actos atroces, los abogados coinciden en decir que “estos tipos” creen que la víctima no se les va a morir.

“Lo hacen para aleccionar, pero no para matarlo. Jamás piensan que la víctima morirá”.

Explican que lo hacen para enviar un mensaje al resto de miembros de la FAN: mira lo que te puede pasar si disientes del régimen o criticas lo que está pasando en el país.

Relataron que por lo general los presos políticos militares ruegan, ante el tribunal de la causa, no volver a ser llevados a la sede de la Dgcim.

Protocolo de Estambul

Los abogados explicaron que en estos casos debe aplicarse el Protocolo de Estambul, un manual para la investigación y documentación eficaz de la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanas y degradantes, que está firmado y ratificado por el Estado venezolano.

Se trata de un instrumento redactado por la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.

“Es decir, los dos delegados que dejó aquí la doctora Bachelet están en la obligación de investigar, entre otros, el caso del capitán Acosta Arévalo. No tienen excusas. Ellos se encuentran en suelo venezolano y el hecho ocurrió luego de los acuerdos firmados entre Maduro y la ONU”, indicaron los juristas.

El primer uniformado

El capitán de corbeta Rafael Acosta Arévalo es el primer preso político militar que muere estando bajo custodia del Estado venezolano.

El hecho se registró el pasado sábado 29 de junio.

El oficial había sido detenido el 21 de junio, el mismo día que concluyó la visita a Venezuela de Michelle Bachelet, y llevado a la sede de la Dgcim en Boleíta.

Fue llevado a la Corte Marcial en silla de ruedas. No podía hablar, no oía y tampoco podía ponerse de pie.

Hasta los momentos seis civiles, entre ellos, el concejal Fernando Albán y el aviador comercial Rodolfo González, han corrido con la misma suerte.

Dignora Hernandéz asumió secretaría política de Vente Venezuela

Del Pnud a la Dgcim: Guaidó llamó a la calle contra las torturas este 5Jul