Cómo el movimiento de izquierda de los 80 unió a Cilia Flores y a Nicolás Maduro

La esposa actual de Nicolás Maduro, Cilia Adela Flores, conoció a Maduro en los años 80 durante las reuniones que sostenían la Liga Socialista, Bandera Roja y el Movimiento 80 en la Facultad de Ingeniería de la Universidad Central de Venezuela (UCV).

De acuerdo con la información publicada en Infobae, Cilia Flores era una joven abogada penalista, que rondaba los treinta años, "fea, de imprescindibles lentes, sin maquillaje y mal vestida".

De igual manera reflejaba el estereotipo de una intelectual de izquierda, y ya estaba casada y con hijos. Nicolás Maduro asistía ocasionalmente, sobresalía por su estatura, el espeso bigote negro y su torpeza veintiañera.

Maduro era guardaespaldas del candidato de la izquierda José Vicente Rangel en 1983 y luego se fue a Cuba, a estudiar en la escuela de formación de cuadros políticos "Ñico López" en La Habana, en donde prestaría servicios al G2 que lo asignaba de chofer de visitantes internacionales para que les informara lo que escuchaba.

A su regreso de Cuba se casó en 1988 con Adriana Guerra Angulo y tendría su único hijo, Nicolás Maduro Guerra, conocido actualmente como "Nicolasito". El matrimonio con Adriana Guerra no duraría muchos años.

Por su parte, Flores seguiría una discreta trayectoria profesional y hasta fue una de las asesoras jurídicas de la policía de investigación judicial, en ese entonces llamada PTJ (Policía Técnica Judicial) hasta 1992, cuando forma parte del equipo de abogados que defiende a Hugo Chávez y al grupo de militares que le acompañaron en los intentos de golpe de Estado de ese año.

En el plano personal, tuvo tres hijos con su esposo Walter Ramón Gavidia Rodríguez, también dirigente de izquierda relacionado con el ámbito policial y de la seguridad. Estos hijos son Yosser, Walther Jacob y Yoswal, además de criar a su sobrino Efraín Antonio Campos Flores, hijo de una hermana fallecida. Sus tres hijos se darían a conocer en el futuro bajo el seudónimo de "Los Chamos".

Flores volvería a encontrarse con Maduro cuando coincidieron en una visita a Hugo Chávez en la cárcel de Yare en 1992. Se dice que durante esas visitas al comandante preso se iniciaría la relación entre ellos, a pesar de la diferencia de edad.

Al recibir los militares sublevados el indulto presidencial en marzo de 1994, tanto Cilia como Nicolás se dedicarían en cuerpo y alma al trabajo político del Movimiento Quinta República, MVR, que llevaría a Hugo Chávez a la presidencia en 1998.

Maduro resultará electo diputado y será designado jefe de la Fracción Parlamentaria del MVR. Y luego en 1999 será diputado en la Asamblea Constituyente. Flores ya destacaba por su carácter enérgico, intransigente, y era considerada una de las "ideólogas duras" del chavismo.

Su matrimonio con Walter Gavidia hacía aguas, se divorciaron, y en las elecciones del año 2000, producto de la Constituyente de 1999, es electa diputada en la nueva Asamblea Nacional que sustituye al bicameral Congreso Nacional.

La relación de Cilia con  Maduro ya era un hecho conocido en los círculos políticos de izquierda. Una vez un amigo le preguntó si le guardaba rencor a Nicolás Maduro. Gavidia estalló en una carcajada: "¡No, más bien le estoy agradecido! Me quitó de encima a esa fiera…". 

Para leer la nota completa pulse aquí