Familia Da Costa: "Luchamos contra el chavismo desde hace 20 años"

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Ana María Da Costa. Foto: El Nacional

La familia Da Costa ha luchado 20 años contra el chavismo, pero ha padecido su cara más cruenta: la violencia y los delitos de lesa humanidad, relata Ana María Da Costa, hermana del preso político Vasco Da Costa.

Ana María detalló en una entrevista para El Nacional que la oposición venezolana no puede confiar en llegar a un acuerdo con el régimen.

Para ella, el chavismo "se está quedando porque eso es lo que quiere". "Como venezolana lo único que le pido al chavismo es que se largue. Que nos deje a todos en paz, porque bastante hemos sufrido en sus manos", expresó.

El chavismo, desde el 2013 sin Chávez, siguió persiguiéndolo hasta que en 2014 fue encarcelado. Le "imputaron" los cargos de asociación para delinquir y fabricación ilegal de explosivos. Tres años después lo liberaron por motivos de salud.
No obstante, a menos de un año de su excarcelación, lo metieron preso nuevamente el 16 de abril del 2018. Ha sufrido torturas y robos por los funcionarios de la "seguridad" del Estado.

“Tumban la puerta de tu casa, le pegan a quien consiguen, se roban lo que pueden y lo que no lo rompen, pasan horas traumatizando a todo el mundo y después se lo llevan detenido”, así describe Ana María Da Costa los procedimientos para privar de libertad a su hermano.

Vasco Da Costa, mostrando las heridas que le causó el régimen

De una vida normal a una tras las rejas

Vasco Da Costa llevaba una vida normal, recordó su hermana, trabajaba y daba opiniones como politólogo. Pero desde 2004 “todo se volvió un infierno”.

“La vida te cambia, a la familia y amigos les da miedo, los clientes salen corriendo. La vida te cambia y tú tienes que comenzar un proceso de adaptación para aprender a vivir con eso”, señaló.

“Se ensañan con mi hermano porque él dice lo que piensa, da sus opiniones y al régimen le molesta profundamente".

Vasco fue brutalmente torturado por más de diez días en la sede de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim). Luego lo enviaron al Centro Penitenciario de Occidente, conocido como la cárcel de Santa Ana, en el estado Táchira. Allí le causaron una herida en el ojo izquierdo.

Para que su hermano fuera revisado por un médico, Ana María tuvo que pasar «otro calvario»; debido a que le exigían que solicitará a un tribunal la operación en una clínica privada para no realizarla en el Hospital Militar Dr. Carlos Arvelo, donde fue intervenido finalmente.

“Me dijeron que no lo podían operar en el hospital militar porque eso es para chavistas y generales con cargos. Tuve que hacer un escándalo para que lo intervinieran y después me dijeron que no tenían vehículos”, señaló Da Costa.

Para Ana María, su hermano es víctima de la falta de justicia en el país. Allí no le garantizan sus derechos humanos.

“No hay justicia en Venezuela. Ellos (el régimen) vienen y dicen que tú eres terrorista, te torturan, te meten preso, te roban y un día, como ha pasado en las otras veces, te abren la puerta y te dicen ‘ya te puedes ir, hasta la próxima’ y vienen otra vez”, expresó.

El sueño de Ana María era trabajar en un organismo multilateral. Para eso se estuvo preparando desde muy joven. Sin embargo, sus aspiraciones personales se vieron truncadas por la persecución del régimen en contra de su hermano.

“Mi ilusión ahora es la libertad de Venezuela. Son 20 años que yo le he dedicado a esto, por mi hermano hoy trabajo por la libertad de Venezuela ", sostuvo.

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