Delcygate: ministros temían "visita prohibida" de Rodríguez a España

Foto: cortesía

El Delcygate pica y se extiende. La confusión que rodea la escala en el aeropuerto de Barajas de Delcy Rodríguez, vicepresidenta de Nicolás Maduro, durante la madrugada del pasado 20 de enero, comenzó mucho antes de que su avión aterrizara.

A finales del año pasado se extendió ya el rumor de que la mano derecha de Maduro se proponía viajar a Italia, según fuentes del Vaticano y planeaba hacer una escala técnica en Madrid, según recogió el diario español El País.

La posibilidad de esta visita, provocó alarma en el Ministerio de Asuntos Exteriores, ya que, desde junio de 2018, está incluida en la lista negra de altos cargos de régimen de Nicolás Maduro, a quienes se impide entrada en el espacio Schengen (26 países europeos, la mayoría de ellos de la UE, más Suiza, Noruega e Islandia).

El medio relata que pocos días antes, Maduro la había convertido en vicepresidenta, tras presidir la Asamblea Constituyente con la que pretendía neutralizar el Parlamento controlado por la oposición. El Gobierno español ya dejó claro en aquel momento que no permitiría la entrada en su territorio de la política chavista, según fuentes diplomáticas.

El rumor no se llegó a materializar, pero tampoco se disipó por completo, pero el sábado 18 de enero cobró tal fuerza que desde el Ministerio de Exteriores se pidió a la Embajada de España en Caracas que realizara una gestión ante las autoridades venezolanas para intentar confirmarlo o desmentirlo. La respuesta fue una negativa tan poco convincente que se pidió a la legación española que repitiera la gestión horas después. Esta vez no hubo respuesta.

Solo tres horas antes de que el avión oficial aterrizase en Barajas, la Embajada venezolana en Madrid comunicó que en el aparato viajaba, además del ministro de Turismo, Felipe Plasencia (que encabezaba la delegación de su país en Fitur), la vicepresidenta Rodríguez.

El Gobierno podría haber optado por negarle autorización para aterrizar, forzándole a buscar un aeropuerto alternativo en un país vecino, pero decidió enviar al ministro de Fomento, José Luis Ábalos, a Barajas, supuestamente con el encargo de asegurarse de que no entrara en territorio Schengen, combinando la firmeza con la amabilidad ante la incómoda visitante.

Las fuentes consultadas no se explican por qué, si el destino último de la vicepresidenta venezolana era Turquía, no solicitó la escala en Marruecos o en algún otro país ajeno al espacio europeo sin fronteras, conocedora como era de que tenía vetada la entrada en su territorio.

Sabina caída operación

Joaquín Sabina se recupera en cuidados intensivos luego de ser operado

Amplían denuncia contra Ábalos con nuevos datos sobre rol de su escolta