El horror de las celdas donde se violan los derechos humanos, según el reporte de Relatos de tortura (+ informe)

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Al menos ocho sitios dedicados a la tortura en la Gran Caracas fueron investigados por el informe Relatos de Tortura, la realidad silenciosa de los militares privados de libertad, presentado por la Oficina del Comisionado para Derechos Humanos y atención a las víctimas de la presidencia interina. 

Estos lugares, destinados a la tortura contra los militares que fueron implicados en los diferentes y supuestos alzamientos, siempre abortados, contra Nicolás Maduro a lo largo de los últimos siete años, se encuentran mayoritariamente ubicados en la sede de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim) en Boleíta Norte, así como en centros clandestinos, manejados por este mismo cuerpo, en diversos puntos de la capital; también en la sede del Sebin en Plaza Venezuela; y, finalmente, en las cárceles militares de La Pica en Monagas y Ramo Verde, en Los Teques, donde la Dgcim realiza, según Humberto Prado, comisionado para los derechos humanos de la presidencia interina, requisas frecuentes, que incluyen tratos crueles a los militares privados de libertad en ese centro de reclusión. 

Ocho celdas de castigo para militares

Las presentadoras del informe Relatos de Tortura, Daniela Suárez y Karen Vera, mostraron los ocho tipos de celdas de castigo diferentes con las que se maltrata a los militares presos por supuesta sedición. 

La tumba: es la más conocida de las cárceles de “tortura blanca” y se encuentra en la sede del Sebin en Plaza Venezuela, a más de 10 metros de profundidad. Son siete celdas continuas, totalmente blancas, muy pequeñas, donde, además, se suele recluir a los presos con vendas o bolsas en el rostro y esposados durante largos períodos, sin ver nunca la luz solar. La temperatura llega a bajar hasta los 5 grados, lo que produce daños permanentes a quienes allí se encuentran. 

La casa de los sueños: es parecida a “la tumba”, pero se encuentra en el sótano 2 de la sede de la Dgcim. Consta de 16 celdas, diez en la planta superior y seis en la inferior. Cada celda tiene 2,5 x 1,9 metros, con una pequeña poceta y un lavamanos, con luz blanca artificial y bajísimas temperaturas, dìa y noche. Celdas blancas con puertas grises, sin permitir a los presos abandonarlas en ningún momento; vigilancia permanente con cámaras. 

La nevera: también se encuentra en la sede de la Dgcim en Boleíta. Es una celda de 2,75 x 2m, blanca y vacía, solo con aire acondicionado prendido por 24 horas. Su propósito es aislar a la víctima, producirle trastornos del sueño y, a largo plazo, producirle daño en sus sentidos. En la nevera, los detenidos también suelen ser esposados con las manos hacia atrás o en posiciones de estrés severo muscular, lo que produce daño permanente. 

El cuarto de los locos: se encuentra en el sótano 1 de la Dgcim, de 2x2 metros, con cojines, que carece de cama y baño, por lo que los detenidos allí tienen que hacer sus necesidades en bolsas de plástico o periódicos, que son recogidos con poca frecuencia. A esto se le agrega la privación de agua y alimentos, según el informe Relatos de tortura. 

La pecera: también se encuentra en el sótano 1 de la sede de la Dgcim. Es un espacio improvisado de detención que comparten varios reclusos y que debe su nombre a que sus paredes son de vidrio. Era un centro de “entrevistas” a los detenidos, lo que implica que hay vigilancia permanente de cámaras. Además, tiene un olor nauseabundo y manchas de sangre en las paredes, según aportaron los familiares de los detenidos allí al informe Relatos de Tortura. 

Tigritos o “celdas de adaptación”: son varios, tanto en la Dgcim, como en el Sebin, como en el Centro Penitenciario de Oriente (anexo militar de la cárcel de La Pica) y en Ramo Verde. Son celdas muy pequeñas (en algunos casos de 0,60 x 0,60, lo que impide a los detenidos siquiera sentarse); en muchos casos, sin luz, ni agua, ni desagües, lo que obliga a los recursos a permanecer largo tiempo con sus heces. 

En algunos casos están infestadas de ratas o tienen cableado eléctrico peligroso. Allí, en esas celdas de adaptación, los presos pasan entre 24 y 72 horas, aunque se han dado casos en los que han pasado hasta 30 dìas, con privación particularmente cruel de agua y alimentos. 

Centros de reclusión clandestinos: son varios, diseminados por Caracas. El informe Relatos de Tortura da cuenta de al menos tres, todos pertenecientes a la Dgcim: uno en San Bernardino norte, otro una finca en la zona rural de El Hatillo, y otros dos en Bello Monte y en el área de La Mariposa. 

Allí suelen ubicar a los detenidos durante sus primeras horas privados de libertad, con el fin de aplicar torturas sin, siquiera, los supuestos controles que tienen en los centros oficiales de prevención. 

Qué es Relatos de Tortura

Relatos de Tortura es un informe de 128 páginas que será remitido en los próximos días a la fiscalia de la Corte Penal Internacional; a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH); a la Misión de Verificación de Hechos del Consejo de Derechos Humanos de la ONU; y a la Oficina de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la ONU, Michelle Bachelet. 

El informe narra los testimonios de 22 militares detenidos en la represión de supuestos alzamientos militares contra Nicolás Maduro entre 2014 y 2020. Incluye los nombres de los supuestos perpetradores de violaciones de los derechos humanos, así como de los jueces, fiscales y defensores públicos que por omisión, permitieron que estas atrocidades sucedieran. 

Caraota Digital ha publicado ya otras dos notas sobre este informe, aquí podrán descargar el resumen ejecutivo. En tanto, puede leer en estos enlaces la primera y segunda notas sobre el reporte Relatos de Tortura.