¿Estuvo en Venezuela Khalifa Haftar, el "señor de la guerra libio"? EEUU dice que sí

El líder del Ejército Nacional Libio, según EEUU, estaba buscando un trato petrolero con Venezuela. La ONU y EEUU investigan

Khalifa Haftar

Este viernes, dos noticias han sido fundamentales para Libia: el señor de la guerra Khalifa Haftar, que asediaba la capital, Trípoli, ha abandonado su último reducto y la ciudad vuelve a estar bajo el control del Ejército libio, cuyo Gobierno es el que reconoce la Organización de las Naciones Unidas.

Paralelamente, en la ONU, en Nueva York, se renovaba por unanimidad un embargo de armas y autorización a cualquiera de los países miembros "actuando nacionalmente o a través de organizaciones regionales", para "inspeccionar buques en altamar, en las costas de Libia, entrando o saliendo del país, con bases razonables para creer que están violando el embargo de armas".

Estas dos noticias, ambas llegadas de un país lejano del Medio Oriente, tienen impacto en Venezuela a través de una tercera, que publicó The Wall Street Journal hace dos días, también citando a la ONU.

Haftar was here

La nota afirma que EEUU y la ONU investigan el levantamiento de fondos de Haftar a través de "corredores emiratíes y Venezuela, de acuerdo con funcionarios estadounidenses, europeos y libios", señala la agencia.

El WSJ desarrolla su información como sigue:

"Las Naciones Unidas y el Gobierno oficial libio están investigando a una firma de renta de buques en Dubai, sospechosa de ayudar al Sr. Haftar a mercadear combustible en el Mediterráneo (...)".

"Estados Unidos también han puesto sobre escrutinio un supuesto viaje que hizo el Sr. Haftar a Caracas en lo que algunos funcionarios fue un esfuerzo por negociar petróleo y combustibles".

"Venezuela, objetivo de una amplia campaña de sanciones económicas de EEUU, está esforzándose por vender su crudo e importar la gasolina y otros productos de petróleo que requiere".

La investigación, agrega el WSJ, es "parte de un esfuerzo internacional más amplio para detener las ventas de petróleo de Mr. Haftar, las cuales espera convertir en una fuente clave de financiamiento para su asalto insurgente contra Trípoli, que ha durado 14 meses".

Según el WSJ, se investiga en la ONU y Estados Unidos las relaciones de Haftar y Nicolás Maduro, con supuesto viaje a Caracas del "señor de la guerra" libio incluido.

Tratos con un supuesto criminal de guerra

Haftar controla aún, según la nota del Wall Street Journal, buena parte del este de Libia, donde están sus principales campos petroleros.

No tiene reconocimiento internacional, pues, desde 2015, la ONU reconoce el Gobierno que tenía sede en Tobruk, del cual actualmente el primer ministro es Fayez al Sarraj.

De Khalifa Haftar, un general del ejército libio, se dice que fue entrenado por la CIA. Es la cabeza militar de un Gobierno paralelo que desde 2019 intentó tomar la capital, Trípoli, sin lograrlo por completo, y que en nombre de un controvertido "mandato popular" se convirtió en supuesto jefe de Estado este mismo año.

Como suele suceder en este tipo de eventos, el antiguo pupilo de la inteligencia americana ahora tiene el respaldo de Rusia.

El Gobierno reconocido por la ONU califica a Haftar de "criminal de guerra" y las tornas de esta guerra civil han cambiado desfavorablemente desde abril, cuando se autoproclamó presidente.

De hecho, Haftar se encuentra en este momento en El Cairo, en conversaciones con el presidente egipcio Abdel Fattah el Sisi. Sus tropas aceptaron abandonar completo Trípoli a cambio de que se les respete un alto al fuego. Es decir, por el momento han sido derrotadas militarmente.

¿Un arreglo entre desesperados?

Lo que ha cambiado la situación es el respaldo turco al gobierno de El Serraj, incluyendo envío de aviones de combate, unidades de defensa antiaéreas y armas.

Khalifa Haftar, a quien a su vez apoyan Arabia Saudí, Egipto y Emiratos Árabes Unidos, ha sufrido "varias derrotas en las últimas semanas", señala el comunicado de AP.

Según esa misma nota, fechada el miércoles 3 de junio, Estados Unidos y la ONU investigan el "levantamiento de fondos" para la causa de Haftar, el Ejército Nacional Libio (ELN), "a través de negocios con petróleo".

De allí derivaría el supuesto trato que está buscando a través del comercio con buques venezolanos y corredores de petróleo emiratíes.

Sobre el petróleo libio pesa una actualización que data de hace tres años, de la resolución 1970 de embargo de armas a Libia, promulgado en 2011, que es la que acaba de actualizarse este viernes en la ONU. Reza cómo sigue:

"El Estado del pabellón de un buque designado debe adoptar las medidas necesarias para que el buque no cargue, transporte ni descargue petróleo de Libia, a saber, el petróleo crudo y los productos derivados del petróleo refinado, en ausencia de instrucciones del punto focal del Gobierno de Libia.

Todos los Estados Miembros deben impedir que los buques designados por el Comité entren en sus puertos.

Todos los Estados Miembros deben impedir la prestación de servicios de aprovisionamiento, tales como el abastecimiento de combustible o suministros, u otros servicios, a los buques designados.

Todos los Estados Miembros deben impedir las transacciones financieras con respecto a ese petróleo de Libia contenido a bordo de buques designados".

El chavismo mira de reojo

Venezuela, que fue cercana aliada de Moammar Gadafi hasta sus últimos días (solo hay que recordar su última visita a Margarita en 2009), no ha tenido una posición oficial de reconocimiento a ninguno de los dos gobiernos surgidos de la guerra civil en la que quedó el país tras la caída y asesinato del gobernante.

Oficialmente, la posición del régimen de Nicolás Maduro es la de no reconocer a ninguno de los dos Gobiernos, al igual que condena firmemente todo lo sucedido durante la Primavera Árabe.

La prórroga este viernes del embargo de armas a Libia cuenta con el apoyo de Rusia y Turquía, ambos aliados de Nicolás Maduro, pero peleados entre sí.

El país no tiene embajada en Trípoli desde 2010. El último embajador venezolano en ese país fue Afif Tajeldine, padre de los internacionalistas Basem y Leila Tajeldine, cercanos al chavismo.

Los asuntos venezolanos en Libia se manejan a través de la embajada venezolana en Túnez, que se instaló, justamente, en el momento y lugar precisos del nacimiento del movimiento político que cambió el panorama político del Medio Oriente.

Fuentes bien informadas señalaron que a través de interpuestas personas, se realizaron contactos con Khalifa Haftar, lógicos si se tiene en cuenta que prácticamente llegó a controlar todo el territorio libio.

Sin embargo, las mismas fuentes señalaron que no creen que esos contactos hayan llegado a concretarse en algo, ni hay registros oficiales de ello; ni mucho menos de que Haftar hubiera estado en Venezuela como afirma EEUU.

Al frente del Ejército Nacional Libio, Khalifa Haftar fue acusado en 2016 de crímenes de guerra en la recaptura de la ciudad de Derna, entre otras acusaciones de un cruento conflicto que ha cobrado la vida de unas 8 mil personas.

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