Merideños en bicicleta: no es por salud, es por necesidad

Si bien montar bicicleta es una actividad deportiva y recreativa, además de ser un medio de transporte en países desarrollados, en Mérida es un riesgo por la delincuencia y la ausencia de una infraestructura (ciclovía) adecuada

merideños en bicicleta

Ante la escasez de gasolina, la paralización parcial del servicio de transporte, vehículos accidentados sin poder ser reparados por la crisis económica, entre otras causas negativas, se ven, hoy, a centenares de merideños en bicicleta.

Norkis Díaz tiene 55 años de edad, es jubilada de la Universidad de Los Andes (ULA), tiene un vehículo pero no ha podido surtir gasolina y no se arriesga a dormir a la afueras de las gasolineras porque la inseguridad también está presente en la entidad, "trabajo en Los Próceres y subo todos los días de lunes a viernes".

Ella como muchos no quiere quedarse de manos cruzadas y sale a trabajar, no utiliza el servicio de transporte porque prácticamente está paralizado, además no se respeta la distancia de persona a persona y esto la expone a contraer el virus.

"Si yo tuviera combustible y viviera en un país normal fuera a mi trabajo con mi carro como en otras partes del mundo, o si funcionara el servicio público, pero tenemos que solucionar problemas de base; la gasolina, el agua, el transporte, el gas", denunció.

El señor Alberto Rivas, señaló que los autobuses son un foco de contagio; como otros merideños en bicicleta, él la prefiere para ir a trabajar, igualmente, considera que pasar dos días en colas por gasolina es inhumano y peligroso, porque las personas se pueden contagiar de coronavirus.

"Yo tengo dos vehículos, pero esas largas colas para surtir gasolina no las pienso hacer", refirió.

Por otra parte existen quienes usan sus bicicletas ya que sus vehículos están averiados y no disponen de dinero para repararlos, otros caminan y algunos piden "la cola".

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