Negligencia y desatención médica suman muertos en la cárcel Fénix Lara

Tres presos de la Comunidad Penitenciaria Fénix Lara fallecieron en el mes de julio por complicaciones médicas, según denunció el Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP).

El primer deceso fue el 23 de julio Wilquin Abraham Carrero (22) quien murió de un supuesta obstrucción intestinal, preso que era del estado Miranda, su familiar pasó dos días durmiendo en la capilla de las instalaciones del Hospital Central Antonio María Pineda, no tenía recursos para el traslado del cadáver y le tocó enterrarlo en una fosa común. Abraham Carrero según denunció el OVP tenía días con dolores pidiendo que lo sacaran a un médico y no le prestaron la atención y murió dentro de su celda.

La segunda víctima fue Tomás Ernesto Piñango Seijas (50) quien tenía VIH y Tuberculosis (TBC), era del estado Aragua y falleció el 29 de julio.

El tercer fallecido se trató de Jesús Alirio Sayago Apóstol (26) quien fue sacado del penal el miércoles 31 de julio estaba inconsciente, había convulsionado y presentaba evacuaciones líquidas. Dos días duró recluido este joven y en medio de su hospitalización los doctores notaron que tenía un traumatismo cráneo encefálico, una fractura en el brazo y además presentaba hematomas, síntomas de posibles maltratos. Según la información que suministró el OVP a Sayago Apóstol le mandaron a hacer una tomografía para saber si el golpe de la cabeza era el causante de su cuadro pero el joven murió el 2 de agosto sin que se le practicara este examen y tampoco le fue realizada una autopsia.

La autopsia, que era solicitada por los familiares quienes consideran que se trataba de una lesión sufrida posterior a una golpiza que recibieron los reclusos tras una fuga en el penal, sin embargo la ONG de defensa de derechos humanos de los privados de libertad denunció que el examen médico forense no fue realizado para esconder lo ocurrido y fue por manipulaciones del personal del Ministerio de Servicio Penitenciario.

Humberto Prado, coordinador general de OVP asegura que “a ninguno de los familiares de los presos fallecidos les han avisado sobre su muerte o enfermedad desde el Ministerio de Servicio Penitenciario, siempre terminan enterándose de lo sucedido por terceras personas buscando así esconder las muertes. Son su responsabilidad porque cada privado de libertad está bajo su custodia”.

En este sentido, Prado enfatiza que este sistema no es capaz de garantizarle la vida a un recluso, aun cuando la Ministra Iris Valera dice que es el mejor sistema penitenciario del mundo.