Pacientes renales en agonía: apagones averiaron máquinas de diálisis en Mérida

Foto cortesía

En el estado Mérida se registran diariamente apagones que se
extienden entre cinco y diez horas, igualmente las fluctuaciones de
voltaje no dejan de producirse a lo largo del día, esto ha generado
que algunas máquinas de diálisis se dañen y los pacientes renales
sean afectados para dializarse.

De acuerdo Ysabel Perdomo, paciente que aporta ideas
para que el proceso de diálisis no se vea afectado, el director del
Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (Ivss) en la región,
Ramón Nieves, los ayuda a conseguir el gasoil para poner en
funcionamiento las plantas eléctricas y el tratamiento de los
enfermos no se paralice.

Algunas máquinas venían presentando fallas por la falta de mantenimiento y con el inestable sistema eléctrico varias se dañaron.

En la unidad de diálisis Diamerca ubicada en la avenida Cardenal
Quintero de Mérida, de 16 máquinas solo 13 están operativas,
mientras que en el Instituto Autónomo Hospital Universitario de Los
Andes (Iahula) de ocho la mitad funciona. “Tenemos dos años esperando
que vengan los técnicos de Caracas y no hay respuestas porque no hay
los equipos (…) no hay personas capacitadas para reparar las
máquinas”, informó Perdomo.

Otro de los pacientes, denunció que las máquinas no cuentan con
tensiometro, aunque los médicos les miden la tensión arterial de
manera manual. “A mí a veces se me baja la tensión y debe ser
vigilada, mientras nos dializamos con un tensiometro le toman la
tensión a otros pacientes y así hacen”, reveló al agregar
que cada máquina debe disponer de uno de aparatos.

La falta de personal y la dificultad de traslado redujeron el tiempo de atención
Los pacientes renales ameritan estar conectados a las máquinas durante
un tiempo de cuatro horas, tres veces por semana para que sea
efectivo el proceso de liberación de toxinas, pero, debido a la
dificultad de movilización en la región andina por la falta de
transporte y la escasez de gasolina, los trabajadores de Diamerca no
pueden asistir a sus jornadas y se tuvo que reducir el tiempo de
cuatro a tres horas de diálisis y esto genera complicaciones en la
salud de los pacientes. “La diálisis para que sea 100 por ciento
efectiva debe ser por cuatro”, dijo uno de ellos.

Entre los pacientes se han puesto de acuerdo para delegar una persona
que se encargue de facilitar el traslado a los trabajadores de la
unidad de diálisis, sin embargo a veces se hace cuesta arriba.

En el estado Mérida hay un aproximado de 380 pacientes y cada unidad,
de las cuatro que hay en los municipios Campo Elías y Libertador
funcionan a un 70 por ciento. Se conoció que en Diamerca no hay oportunidad para nuevos ingresos, es decir, ingresar personas al programa de diálisis.

Hasta el momento el Seguro Social ha facilitado los insumos para las
diálisis, pero en algunas oportunidades los pacientes han tenido que
llevar gasas, inyectadoras, soluciones fisiológicas 0.9, incluso cloro
y productos para la limpieza y esterilización de las máquinas.