¿Quién es culpable de la "feroz y criminal guerra de la gasolina en Venezuela"?

El régimen celebra el anuncio de un nuevo plan de ventas, que es un incremento brutal del precio por litro de gasolina. Mientras se introduce además un sistema de precios internacionales, al canto de victoria del cuestionado gobierno, se debe responder con el recuento de lo que en realidad ha sido el choque entre victimarios y víctimas de la gasolina en Venezuela

Al cúlmino de la cadena nacional de radio y televisión en la que el nuevo ministro de petróleo venezolano dio detalles sobre el nuevo plan de venta de gasolina en Venezuela, se cantó victoria frente a la "más feroz y criminal guerra".

Se refería Tarek El Aissami a la posibilidad de vender gasolina subsidiada de "forma segura" a unas 17 millones de personas que tendrían carnet de la patria y todas aquellas que se sumen a ese registro.

También calificó como victoria el hecho de que a partir de este primero de junio, el sector transporte, tanto de pasajeros como de carga de insumos básicos, podría contar con que "el gobierno bolivariano" garantice 100 por ciento de subsidio.

Estos anuncios, sumados a la "novedad" de que ahora un grupo de privados importará  directamente gasolina y la venderá a precios internacionales, despejan el acto final del desembarco de los 5 tanqueros iraníes.

EL Aissami dice que la victoria se debe cantar frente a las sanciones impuestas por Estados Unidos "contra Venezuela", pero también frente el contrabando de extracción y el bachaqueo de la gasolina en Venezuela.

 

Víctimas y victimarios de la guerra de la gasolina en Venezuela

Para entender con objetividad si hubo una feroz y criminal guerra de la gasolina en Venezuela, se debe dar por cumplido el hecho de que bajo el régimen de Hugo Chávez y Nicolás Maduro se desplomó la principal industria del país.

Como parte de su discurso político dirá Maduro que la culpa es de la guerra económica y los sabotajes del imperio estadounidense y sus lacayos internos. Y si fuera así, su saldo sigue siendo de fracaso, no de victoria.

El presidente interino de Venezuela, Juan Guaidó, al conocer el nuevo plan de venta de gasolina en Venezuela que anunciaba su contrincante Nicolás Maduro, sentenció que se acababa de sepultar a la industria petrolera.

Pero hay razones de sobra para sostener que tal "entierro" sucedió mucho antes y que los sepultureros de lo más importante en la economía venezolana fueron la segregación política, la impericia y el monstruo de la corrupción.

En manos de la meritocracia en Petróleos de Venezuela, esa que Hugo Chávez sacó a patadas de sus trabajos, muy difícilmente se habrían perdido las capacidades de producción y refinación para surtir gasolina a los venezolanos y exportar, de paso.

Al tiempo que embriagado de poder y en nombre de Chávez, el ex zar petrolero Rafael Ramírez amenazaba con sacar a "coñazos" de la "Pdvsa roja rojita" a cualquier escuálido, ya la destrucción caminaba "a paso de vencedores".

Luego, con el fin del boom petrolero que llevó a más de 100 dólares el precio del barril, y el disfrute del régimen chavista de la más monumental petrochequera, la asunción de Maduro a la presidencia, coincide con la fatalidad.

Dígase con claridad entonces, y al margen de si por estos días habrá o no habrá gasolina en Venezuela, suficiente y con suministro seguro, que el régimen chavista y madurista ha sido el victimario en la feroz y criminal guerra. La población, en el " mejor de los casos", condenada a pagar 800.000 por ciento más por un litro de gasolina, racionada y sometida al chantaje del registro en el "sistema patria", es la víctima.

 

Esta es la historia que el régimen presume que Venezuela olvidó

 

Son muchas las historias, escándalos, denuncias desatendidas por las instituciones del régimen de Chávez y Maduro, que acompañan el proceso de quiebra de Petróleos de Venezuela a manos "rojas rojitas".

Recuérdese siempre como génesis del mal, la hora en que pitazos de por medio, Hugo Chávez decapitó a la meritocracia petrolera para imponer a Gastón Parra Luzardo en una obediente y sumisa presidencia de Pdvsa.

Chávez reconoció más tarde que exprofeso causó la crisis. Por los hechos posteriores debemos tener claro que el plan incluía destruir las salvaguardas y controles financieros de la empresa.

 

El poder ejecutivo chavista logró hacer lo que le dio la gana con la renta petrolera y para eso acabó con la tesorería de Pdvsa y la autonomía del Banco Central de Venezuela, para crear luego sus famosos "fondos".

EL Fondo para el Desarrollo Nacional (Fonden), el Fondo Chino y otros tantos, a la postre - y es absolutamente verificable - convirtieron al negocio petrolero venezolano en un barril sin fondo.

Todos los fondos, violándose por cierto las exigencias constitucionales de evaluación y autorizaciones legislativas, se justificaron como vías para llegar al desarrollo integral y la conversión de Venezuela a una "potencia".

 

El mal chiste del Plan Siembra Petrolera

 

Bueno es revisar lo que ahora debe calificarse sin empacho de otro fraude, el Plan Siembra Petrolera, que pregonó desde su fundación en 2005 ampliar la exploración, explotación y refinación, no sólo en favor de Venezuela, sino de toda Latinoamérica.

Si el resultado, medido en menos taladros, más pozos obsoletos y envejecidos, refinerías dañadas, comprometida también la producción de gas; quiere el régimen achacárselo a la guerra económica, justo es exigirle que acepte que la perdió.

Que hasta el propio exministro de energía y expresidente chavista de Pdvsa, Rafael Ramírez, sostenga ahora que el robo a Venezuela está cercano a los 700.000 millones de dólares, facilita llegar a la verdad de lo ocurrido.

Y lo ocurrido, es que el nivel de saqueo, de ineficiencia, de clientelismo, de desprofesionalización en Petróleos de Venezuela, ha dado al traste con la historia del país rico, con las mayores reservas petroleras y con la gasolina más barata.

De contrabando y bachaquerismo, podrá ahora el ministro Tarek El Aissami intentar engañar al resto del país, pero nunca a nuestra sufrida frontera, a la que han sometido a vejámenes por más de 10 años con la misma excusa de pelear contra el comercio ilegal.

Tag, chip, censos, recensos, autoridades únicas gasolineras, terminaron siendo una canción mala en el concierto del gran contrabando en el que "alguien" posibilitaba el paso de gandolas enteras al vecino país para revender la gasolina.

Que el nuevo plan de venta de gasolina en Venezuela termine con el contrabando y el bachaquerismo, es justo dudarlo mucho. En esto y en la producción de combustibles se da la fatalidad irónica del "zamuro cuidando carne".

Es decir: si se cuenta que los gerentes que destruyeron Pdvsa son los que garantizan que volveremos a tener gasolina venezolana, no se puede creer en ningún resultado bueno.

Tampoco si quienes asaltaron en nombre del gobierno bolivariano las rutas de transporte y los expendios, terminando en socios del contrabando y la pimpinería, son los camaradas que velarán por la aplicación del "nuevo plan".

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armados

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