Un año de secuestro, tortura y violaciones: Requesens sigue de pie

"Yo me niego a rendirme. Yo me niego a arrodillarme frente a quienes hoy pretenden quebrarnos la moral", fueron sus palabras en la tarde del 7 de agosto de 2018 que también vaticinó lo que pasaría en la noche. "Hoy puedo hablar desde aquí, mañana no sé".

El contundente mensaje del diputado Juan Requesens en una sesión de la Asamblea Nacional desencadenó la persecución del régimen de Nicolás Maduro contra el parlamentario, quien con vehemencia solo defendía a las víctimas de la represión durante las protestas antigubernamentales.

Ese mismo día en la noche, mientras Maduro daba una rueda de prensa para dar detalles sobre el supuesto atentado, funcionarios del Sebin, encapuchados y con armas largas, allanaban la vivienda del diputado y lo relacionaba con los hechos del 4 de agosto.

"Sale referido otro dirigente de la oposición, de los más locos y psicópatas, un tal Requesens. Uno de los más psicópatas que existen en la oposición y que llamó hace meses a que se diera una invasión del ejército de los Estados Unidos a Venezuela. Hay suficientes elementos para detenerlo", dijo aquel día Maduro.

A pesar de su inmunidad parlamentaria, fue llevado a la fuerza y sin orden judicial.

Su hermana, Rafaela Requesens, también fue detenida, pero liberada horas después.

"Nos montaron en carros distintos y nos llevaron al Sebin, nunca nos explicaron por qué estaba pasando eso. Nunca nos mostraron una orden. Los funcionarios no entendían qué pasaba, ellos solo respondían que eran órdenes", lamentó Rafaela, momento después de ser liberada.

Un testimonio bastó como prueba para inculparlo

Tres días después de la detención, Jorge Rodríguez, mostró un vídeo donde el sargento retirado Juan Carlos Monasterio inculpaba a Requesens por los hechos.

"Al llegar a San Cristóbal, recibo un mensaje de texto del diputado Juan Requesens, diciéndome que él era el encargado de hacerme el favor de pasarme al otro lado por medio de Julio Borges", relató Monasterios.

Luego, muestran al diputado, vestido con una franela azul, en un vídeo donde agregaron subtítulos.

"Hice la solicitud e inmediatamente se contactaron con Juan Monasterio para hacer el pase de San Antonio a Cúcuta. Me encontraba en San Cristóbal, nunca tuve contacto físico con Juan Monasterio solo lo hice a través de mensajería lo solicitado", fueron las palabras de Requesens, cuyo material de la causa no fue incluido como parte de la investigación.

Lo que nadie esperaba es que luego el régimen divulgara otro vídeo, donde se ve al diputado, con la ropa interior manchada, en una de las salas del Sebin durante un examen forense.

Maduro y Diosdado Cabello se burlaron de su estado.

"Apenas fue capturado, él se puso muy nervioso", dijo Maduro, quien días después, ante el escándalo suscitado por haber intentado poner en verguenza al diputado reculó y pidió investigar los hechos.

"Hay gente que se escandaliza por un señor que salió en interiores y que se hizo. Pero no se escandalizaron cuando le metieron candela a un ser humano", declaró Cabello.

Dentro y fuera del país repudiaron esos los hechos.

Poderes públicos avalaron al régimen

El fiscal designado por la ANC, Tarek William Saab y el Tribunal Supremo de Justicia convalidaron la arbitrariedad.

La Asamblea Nacional Constituyente respondió a la petición y le arrebató su inmunidad parlamentaria.

"Ante la petición del TSJ de solicitar el allanamiento para continuar el juicio a Julio Borges y Requesens, aprobamos la medida", dijo Cabello.

Con esa decisión, un nuevo nombre se sumaba a la larga lista de los presos políticos en Venezuela. Cuyo patrón de detención se repetía; tortura, aislamiento y violación al debido proceso.

Requesens, el joven que se niega a rendirse

Juan Requesens salió de la lucha juvenil. En el año 2015 fue electo diputado por el estado Táchira.

Varias veces fue blanco de ataque por parte de los militares y colectivos del régimen durante las protestas antigubernamentales.

Fue golpeado en el rostro, arrojado cientos de kilómetros con un vehículo, tipo ballena, arrojado a una alcantarilla. Pese a ello, se mantuvo al lado del pueblo defendiendo a los venezolanos.

Ante la situación, la familia se mantiene con esperanza y aferrada en la lucha.