Venden sus cosas y piden en la calle: hacen lo imposible para que sus hijos sanen en la Chet

Foto: Dayrí Blanco

A Dimaris Marín no le han borrado la sonrisa. Ella habla y parece feliz aunque está sentada al lado de una cuna en una de las ocho salas de hospitalización de la Ciudad Hospitalaria Dr. Enrique Tejera (CHET) de Valencia. Ahí tiene a su hija de 10 meses, quien padece de varias patologías cerebrales que requieren una segunda cirugía, por la que tuvo que vender todos sus electrodomésticos para poder pagar exámenes, insumos y medicamentos.

La niña llena de ternura el sombrío lugar. "La diva de la sala" se lee en la cama que ocupa desde hace más de cinco días y donde se mueve de un lugar a otro. "Ella es un milagro porque su diagnóstico es, además de hidrocefalia severa, poco tejido cerebral y los médicos se sorprenden por su inteligencia". La bebé aplaude, dice que va a cumplir un año y hasta pide la bendición. Y eso es lo que le da fuerzas a su madre para seguir sonriendo.

Ella le prometió una cabeza pequeña, y hace lo que sea por lograrlo. La primera cirugía le costó alrededor de 500 dólares, y por la que espera que le hagan el próximo lunes ya ha gastado más de 300. "Tuve que vender mis cosas, la nevera, el televisor, la lavadora y hasta el sistema de televisión por cable. Pero no mi importa, yo lograré el objetivo con mi hija".

Frente a ella está Johanna Andarza. Ella no sonríe. Su cara no refleja más que preocupación y una profunda tristeza. Su hija de dos años tiene un tumor detrás de uno de sus riñones. "Está muy delicada. Bota sangre por la orina, tiene las paredes vaginales inflamadas y fiebre las 24 horas".

Desde que llegó le han pedido que compre medicamentos, pañales, y que haga exámenes en laboratorios privados que no puede costear. "Han sido días fatales.Tardamos mucho para hacerle los exámenes porque tuvimos que pedir dinero hasta en las camionetas".

Hay quienes buscan otras alternativas, como Karla Ruiz, quien tiene a su hija de seis años internada al llegar con fiebre alta y dolor en una pierna de la que le detectaron sinovitis reactiva de cadera y rodilla izquierda y artritis séptica. Esto le impide caminar. "Para un examen de laboratorio que costó 600 mil bolívares solo pude pagar la mitad, y espero que mi cuñado, que está fuera del país, me transfiera el resto".

La mayoría de los padres de estos niños deben pasar la noche acostados en el piso en una silla. No tienen más opciones. También deben enfrentar la falta de baños porque están fuera de funcionamiento. "Esto es un desastre, estamos aquí por necesidad y pedimos que nos ayuden".

Video: Una ballena le tiró su cámara GoPro al fondo del mar y ¡se la devolvió!

Premios Pepsi Music 2019: todos los detalles de la alfombra azul

Premios Pepsi Music 2019: todos los detalles de la alfombra azul