Generic selectors
Exact matches only
Search in title
Search in content
Generic selectors
Exact matches only
Search in title
Search in content

El laberinto y la importancia del liderazgo

Por Omar Villalba 

Nuestro país tiene tiempo en un LABERINTO, encerrado en una Gran Crisis —Sí, en mayúsculas—. Cuando pensamos en ella, nos viene a la mente el problema político. Y, siendo sincero, no es errado ese pensamiento. Pero, en realidad nuestra situación es más amplia. Tenemos una crisis política, económica y social.

Si nos ponemos a ahondar en estas crisis, veremos que la cosa es peor. Por ejemplo, en el ámbito político tenemos una crisis severa. ¿Cuál es la variable clave de esta crisis? O dicho en términos más sencillo ¿Cuál es el meollo de la crisis política? Pues la falta de legitimidad y de coherencia.

La gente considera que el presidente y los poderes (Judicial, electoral, moral y legislativo) no son legítimos, porque el régimen se ha mantenido en el poder a través de procesos electorales fraudulentos.

Se han eternizado en el poder a punta de trácalas y manipulando las leyes a conveniencia. Y, cuando eso no funciona usan la coacción. Solo hace falta parar la oreja y escuchar las quejas de algunas facciones dentro del PSUV en el contexto de sus elecciones internas para hacerse de una idea de cómo trabaja. ¡Si se oprimen e intimidad entre ellos! ¿Qué queda para el resto?

¿Suena feo eso? Pues sí, es en exceso perturbador. Preocupa, porque nos dice mucho de cómo el gobierno ve el ejercicio de la política. Pero, si eso les crispa los nervios, debo decirle que del otro lado es peor.

En la oposición existe una tendencia parecida. Allí algunos actores hacen todo lo posible para preservar sus puestos a través del tiempo, y poco les importa usar las mismas tácticas mafiosas que le increpan al gobierno. En algunos aspectos nos parecemos muchos.

Esa actitud, ha generado un hermoso círculo vicioso que consiste en una supuesta oposición alternativa. Estas nuevas figuras, que no son tan nuevas, no dejan respirar el sistema. Frenan aquellos que tenemos aspiraciones, lo que quiebra las esperanzas que pueden tener otros ciudadanos de participar en la vida política.

Pero, no solo pasa eso. Sino que estos líderes que hoy se aferran al cargo, dejan de verse como tales y comienzan a verse como caudillos, como mesías. Cuando este pensamiento, cuando este caciquismo se les mete en las venas y la mente, pues dejan de escuchar a los demás. Comienzan a cometer errores —y a repetirlos una y otra vez— y toda la dinámica política se estanca. Y, cuando vamos a ver, estamos hasta el cuello de agua puerca.

Pero, lo peor no es eso. Lo verdaderamente malo comienza cuando deseamos salir de ella. Cuando algunos nos dejamos de cuentos. Cuando decidimos desafiar esa idea del hombre elegido, del que tiene la respuesta; y comenzamos a pensar en que nosotros tenemos posibilidades, de que existen otros que pueden aportar más.

También consideramos que entre varios podemos hacer las cosas mejor. Y comenzamos a difundir la idea de: “no necesitamos a ese dizque líder, que no ha hecho nada”. Aquí la cosa se pone fea, el supuesto líder tiene una “corte real” de aduladores que nos atacaran, nos vilipendiaran y nos tacharan de traidores. Al igual que en el otro lado —el gobierno—, saltará alguno a argumentar que debemos ser disciplinados: “hay que seguir la línea del partido”. Y si decidimos no hacer: “son traidores, cambia pieles, vendidos y tarifados del chavismo”.

Y allí, mis apreciados lectores, vecinos, están la semilla del mal. Con liderazgos estancados en el gobierno y la oposición, el proceso político no sale adelante. Y si no resolvemos el problema en términos político, no podremos resolver el problema económico y social. Sin dinero la cosa se pone mala y el problema social incrementa, porque la calidad de vida disminuye y pare usted de contar. Como ustedes pueden apreciar: El Liderazgo Vecinal, político —entre otras variables— es clave.

Ahora bien, uno no puede evitar preguntar ¿Qué rayos es el liderazgo?  Dar una definición de este término, significaría abarcar un sinfín de aspectos, pero podríamos sintetizarlo de diferentes formas: podemos afirmar que el liderazgo es la capacidad que tiene un individuo de influir, motivar, organizar y llevar a cabo acciones para lograr sus metas. Objetivos que involucran a personas y grupos con los que comparte un marco de referencia y valores.

También podemos considerar al liderazgo como el potencial que se puede desarrollar de diferentes formas y en diversas situaciones. Se vincula de cierta forma con el cambio personal y la transformación colectiva. El liderazgo, a su vez, significa oportunidades para mejorar, pues un verdadero líder permite que los otros alcancen su potencial, a través de su capacidad para motivar e influir.

Esta cualidad, tan malinterpretada en nuestra tierra, tiene varias características:

Por ejemplo la habilidad de utilizar el poder de forma eficiente y responsable. También la destreza para comprender que todos los seres humanos tienen distintas motivaciones. La capacidad de inspirar. Además del don de actuar de manera que exista un entorno que invite a responder y suscitar a las motivaciones.

Todas esas son, en síntesis, las capacidades que debe tener un líder. Ahora bien, les pregunto: ¿Tienen sus líderes —en ambos bandos— dichas cualidades? Si somos sinceros, hasta altura del juego, los “líderes consagrados” carecen de estas dotes. En realidad, hacen todo lo contrario.

Y, es evidente, por lo expuesto, que el liderazgo es demasiado importante. Si seguimos sin verdaderos liderazgo, estaremos condenados. Ya sabemos de lo que son capaces los malos líderes, mesías, si seguimos por esa vía, tal vez sepamos de lo que son capaces los peores.

Es por ello que debemos hacer todo lo posible para combatir estos estancamientos. Debemos evitar la mentalidad de manada, ser más críticos con quienes se consideran líderes.

Apoyar aquellos que estamos en ascensos y dar oportunidades. Debemos hacer lo necesario para construir espacios donde se generen soluciones, donde la meta sea mejorar nuestra vida, no mantener en el trono o cargo a una persona que solo vela por sus intereses.

Caraota Digital no se hace responsable por las opiniones, calificaciones y conceptos emitidos en las columnas de opinión publicadas en este medio. 

Suscribir
Notificar de
guest
0 Comentarios
Comentarios en Línea
Ver todos los comentarios

LO QUE ES TENDENCIA

Artículos Relacionados

0
Me encantaría conocer tu opinión, comenta.x
()
x