Demoledora ansiedad5 min read

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Doble pandemia: ¡Covid-19 y enfermedades mentales!
Foto: Caraota Digital

Por María Laura García

Experimentar ansiedad ligera ante diversas circunstancias, es una respuesta natural del organismo, por ejemplo, cuando caminamos por un pasillo estrecho, justo al lado de un barranco, ya que en este caso sería la respuesta normal frente a la amenaza, poniendo a nuestro cuerpo en un estado elevado de conciencia que hará que seamos más cuidadosos con nuestros movimientos.

Si se presenta adecuada y moderadamente, la ansiedad es beneficiosa y puede mantenernos fuera de peligro.

Por el contrario, la ansiedad puede representar un problema y afectar nuestro bienestar cuando es persistente, es decir, cuando se experimenta haya o no detonantes o situaciones de riesgo alrededor, causándonos sentimientos constantes de miedo y aprensión.

En muchos de los afectados, es posible que el cerebro tenga predisposición a la ansiedad, a tal punto que cualquier evento o emoción potencialmente indeseado representa un motivo de alarma.

En este tipo de pacientes, en un gran porcentaje, esa tendencia está asociada a su genética (bioquímica cerebral), modelaje familiar o cómo fue educado, una infancia traumática, con ambientes tóxicos o cargados de violencia, entre otras circunstancias.

El problema de la ansiedad crónica no diagnosticada…

Es alarmante la cantidad de individuos que viven bajo los nefastos efectos de la ansiedad permanente sin estar conscientes, pues resulta que han vivido gran parte de su vida así. Muchos están tan acostumbradas a los sentimientos de ansiedad que no se dan cuenta que el problema está allí y, simplemente sufren en silencio.

Y Uds. se preguntarán ¿Cuál es el “rollo”? 

Tan simple que, para comenzar, vives produciendo cortisol, hormona del estrés que se genera cuando el cuerpo atraviesa una situación amenazante, y que cuando se mantiene elevada en sangre, deteriora nuestros órganos de diversas maneras, entre ellos, se deprime el sistema inmunológico más se da una inflamación orgánica generalizada.

El cortisol, solo está diseñado para mejorar la velocidad, los reflejos, la frecuencia cardíaca y la circulación sanguínea en momentos de emergencia. 

Entonces, busca ayuda cuando la ansiedad te sobrepase, ya que existe una batería de herramientas para su abordaje. 

Ten en cuenta que la ansiedad, casi siempre implica una sensación de miedo, temor o aprehensión ligera que se deriva de un evento estresante, como hablar en público, pero un trastorno de ansiedad de cuidado, persistirá durante meses incluso, cuando no hay ninguna razón clara para estar angustiados y, es allí, cuando tienes que accionar para erradicarla de tu vida.

De lo contrario, te puedes enfermar física y/o mentalmente de diversas maneras.

Partiendo de ello, es vital buscar tratamiento para la ansiedad y algunas opciones no farmacológicas abarcan el ejercicio, la acupuntura y la alimentación balanceada para optimizar las funciones que ejerce la flora intestinal que se interconecta con la actividad cerebral, por si no lo sabías.

No te acostumbres ¡Actúa!

Algunos, lamentablemente, se habitúan a los sentimientos de ansiedad, sin darse cuenta que hay un problema y sencillamente sufren en silencio, más a medida que se intensifica ésta, da pie a el aislamiento social, síntomas físicos y problemas de salud mental como la depresión.

Dado que los ansiosos crónicos suelen desarrollar trastornos de carácter físico, siempre sucede que al tratar su ansiedad y mitigarla o reducirla, las enfermedades que sufren mejoran o desaparecen.

El apoyo psicológico y de especialistas de la salud mental es la primera opción a considerar para darle el abordaje multidisciplinario que un “Trastorno de ansiedad” amerita.

Ellos, en los casos más severos, prescribirán fármacos que de forma controlada, supervisada y temporal que servirán de trampolín para salir del hueco. Las palabras importantes en este punto son: “controlada” y “temporal”. 

Los especialistas indicarán poner en práctica muchas otras herramientas: acupuntura, ejercicio, yoga y un largo, etc.. Todo, idealmente, en paralelo.

Muchos psicólogos insisten que el ejercicio es una forma ideal para tratar la depresión, ansiedad y otros trastornos del estado de ánimo.

Las pruebas han demostrado, una y otra vez, que los que se ejercitan regularmente experimentan mejoras en sus estados de emocionales comparables con las proporcionadas por los medicamentos.

Adicionalmente, el ejercicio crea nuevas neuronas y aumenta los niveles de las potentes sustancias químicas del cerebro como la serotonina, la dopamina y la norepinefrina, que pueden ayudar a amortiguar muchos de los efectos del estrés.

De hecho, una vez que experimentamos lo bien que se siente elevar el ritmo cardíaco, podríamos desarrollar una especie de adicción, hablando en el buen sentido. Cualquier actividad física brinda efectos positivos. 

La alimentación también influye…

En la medida que se desarrollan estudios científicos sobre los beneficios que brindan distintos tipos de alimentación, ha quedado demostrado que nutrir la flora intestinal con bacterias amigables conocidas como probióticos es fundamental para que nuestro cerebro funcione de forma óptima y así poder ganar en bienestar psicológico.

Sé que les parece extraño que las bacterias de su intestino afecten las emociones y por tanto, que determinen el sentir o no ansiedad pero, eso es exactamente lo que los científicos han descubierto. 

Como lo leen, la salud intestinal tiene una increíble influencia en la salud mental, y viceversa.

Ciertos tipos de probióticos pueden propiciar el descenso de los niveles de la hormona corticosterona que se produce ante los efectos del estrés, lo que baja a su vez la sensación de ansiedad y mejora los estados depresivos.

Así que, optimizar su flora intestinal propiciando la producción de bacterias beneficiosas, puede ser una estrategia útil. 

Esto se logra eliminando los azúcares, harinas y alimentos procesados. Comiendo muchos vegetales sin almidón, vegetales fermentados y grasas Omega-3 de origen animal. También y por último, evitando los aceites vegetales procesados e ingiriendo grasas saludables. 

Espero que mi articulo de hoy les resulte útil en esa batalla que libramos todos contra la depresión.

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