Los Nacionales de Houston

Foto: Caraota Digital

Vito Martínez

Periodista

Esta semana regresamos con mucho béisbol y había quedado
pendiente dedicarle unas líneas a la emocionante Serie Mundial
2019 de las Grandes Ligas.

Siempre hay algo nuevo por ver y los Nacionales lograron algo que
pocos creíamos, ganar todos sus compromisos en el Minute Maid
Park de Houston y coronarse campeones por primera vez en su
historia. Desde 1924 que Washington no celebraba, aquella
recordada época de los Senadores y este equipo de Dave Martínez
fue capaz de romper todos los pronósticos.

Los Astros eran en el papel el rival a vencer, pero a fuerza de buen
pitcheo, este equipo logró revertir un inicio nada alentador.
Recordamos que su temporada, tras los primeros 50 juegos de
ronda regular, los tenían como el peor récord de todo el béisbol y
semanas antes de los playoffs, no estaba ni cerca de clasificar.

Fueron capaces de reponerse y ahora muchos fanáticos recuerdan
aquella discutida decisión de parar el brazo de Stephen Strasburg
hace varias temporadas en plena postemporada para cuidarlo a
futuro, resultados que se dieron nada más y nada menos que con
un flamante MVP.

Uno de los ases de esa rotación ganó sus dos presentaciones y
conjuntamente con la sensación dominicana Juan soto se robaron
el show. El «Baby Shark» debió sonar a distancia, porque los Nats
se convirtieron en el primer equipo en la historia en ganar siempre
como visitante o dicho de otra manera, el home club jamás ganó en
esta serie. Martínez se unió a la tendencia latina con anillo, como
en su momento Ozzie Guillén y Alex Cora, apuesta a la que ahora se
sumarán los Mets con Carlos Beltrán.

Se cayeron los bates de José Altuve, George Springer y Alex Correa
en la chiquita y ni hablar de la nueva debacle de Justin Verlander,
quien tras seis aperturas, aún no conoce lo que es ganar en un
clásico de invierno. Paradójico que el principal candidato al premio
Cy Young no haya podido y súmenle a Gerrit Cole, a quien todavía
muchos fanáticos están esperando para un relevo salvador en ese
juego final y que posiblemente no vean más vestido de naranja.

Aires nuevos que hacen muy bien al béisbol, una franquicia joven
que armó una maquinaria perfecta y que nunca paró de bailar a sus
rivales, hablo literal. Los Nacionales de Houston siguen celebrando
y un millón de personas inundaron las calles de una ciudad que no
ha tenido mucha suerte con los Wizards, Redskins, Capitals y DC
United.

Hasta Donald Trump, se le vio feliz en la Casa Blanca. Pregúntenle al
único nativo de la zona, la cara de la organización: Rayan
Zimmerman.

También empezó nuestra pelota y de eso estaremos escribiendo la
próxima semana.
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