Generic selectors
Exact matches only
Search in title
Search in content
Generic selectors
Exact matches only
Search in title
Search in content

La conchupancia gubernamental

Por Omar Villalba 

“¡Ese es un mal de vieja data!” exclamarán algunos. Y, siendo sincero, es verdad. Creo que el gran mal que estancó la democracia venezolana fue: la conchupancia gubernamental. Entiéndase por ella ese acto de coludirse con el adversario, rival o lo que sea, para mantenerse en el poder o conseguir réditos. Todo esto a costa del bienestar del pueblo.

Difiere la conchupancia de la cooperación en muchas cosas. Esta última tiene que ver con la coordinación y ajuste de intereses de una parte con otra, para conseguir un objetivo que beneficia a todos. Por ejemplo, dos comunidades totalmente distintas podrían ponerse de acuerdo, dejando de lado esas cosas que los podrían enemistar o sus propios intereses, para alcanzar una solución a los problemas que les aquejan. Tal vez algunos ganen más que otros, o todos ganen. Pero en la cooperación, se consiguen los objetivos.

La conchupancia es tanto aliarse con el otro para conseguir beneficios exclusivos.  Pero también es mirar a otro lado, cuando hay que decidir entre lo correcto y mis beneficios. Como se dijo en un inicio, la conchupancia no es algo nuevo, pero en los tiempos que corren es algo peligroso. Podría decirse, que todo el sistema pernicioso en el que estamos montados se sustenta en la conchupancia. Es evidente, que quienes nos gobiernan y oprimen siguen en el poder, porque existen algunos actores, dentro de la oposición, que están conchabados con el gobierno. ¿Por qué? Pues deben tener negocios, o simplemente algunos viven de la política, en vez de por la política, y están ganando mucho dinero —y comodidad—, con su rol de opositores.

En muchas de las alcaldías del estado Miranda, la situación de los ciudadanos es drástica, porque quienes detentan el poder en estas alcaldías, con tal de mantenerse en el poder, son capaces de pactar con el chavismo. Muchos burgomaestres son contrarios al gobierno, pero cuando se les cuestiona a ellos, cuando se les critica o se les exige que rindan cuentas, toman actitudes similares a las del chavismo.

También se da el caso, que muchos de ellos se oponen a los rojos rojitos y sus prácticas corruptas, pero cuando les convienen hacen negocios con ellos. Negocios que por cierto perjudican a sus comunidades.

En Baruta vivimos una realidad similar, especialmente en lo que se refiere a la violación de las normas urbanísticas, los remolques de carros, el cobro de multas y cierre de comercios —solo por nombrar algunos—, donde la alcaldía lejos de resolver el problema o ponerse de lado del vecino, comerciante, se hacen de la vista gorda a tantos desarrollos que violan y alteran el urbanismo, el uso y zonificación. Gracias a ello, los servicios básicos: agua, luz, gas están cada vez más críticos. Este es un mal que no solo aqueja a la gente de este municipio, sino que atormenta al resto de Caracas.

Si los servicios son malos, si la situación del municipio está mal y se denuncia, entonces las autoridades argumentan que esos problemas no entran dentro del espectro de sus competencias. ¿Calles? Eso es tránsito terrestre. ¿Agua potable y botes de agua? Eso es con Hidrocapital ¿Electricidad? Corpoelec… y pare usted de contar. Muchos dicen que no deberíamos criticar esa actitud, porque les damos herramientas al adversario para que se defienda, o en el peor de los casos, podríamos atraer el interés del chavismo al darle una excusa para que intervengan. Pues, es harto conocido, que el gobierno siempre ha anhelado echarle el guante a Baruta.

Lo cierto es que yo difiero. Debemos ser más críticos con los alcaldes, concejales y gobernadores de oposición. Dejar pasar sus fallas, permitirles que se queden en el poder, para que no lo ocupe un chavista, es conchupancia. Es perpetua una práctica maligna, diabólica… es el vicio que nos tienen atrapado en esta situación. ¿Cuántas veces, en todos los procesos electorales que se ha dado en este país durante la “época revolucionaria”, Chávez o cualquier otro de sus secuaces no conminó a los venezolanos a votar bajo el pretexto que si la revolución se iba, los escuálidos le iban a quitar todo? Muchas veces. Aquello era jugar con los miedos. Aquello era extorsión.

Eso pasa desde nuestra acera. El temor a que nuestros espacios caigan en mano de un gobierno abusador, nos hace preferir al malo conocido que a alguien nuevo. Y eso estaría bien, si estas figuras fuesen efectivas, pero la verdad es que no. Y, siendo sincero, si aún fuesen eficaces y eficientes, un verdadero demócrata siempre tiene que estar abierto a la crítica. Lo que pasa, es que estos “amigos” están aprovechando su condición para lucrar y perpetuarse en el poder.  Y, así lo que hacemos es reproducir, multiplicar y perpetuar los vicios que mantienen al chavismo en el poder. El mismo mal que echó por tierra, la democracia en el pasado.

Hay que dejar el parásito de la conchupancia de lado. Si nuestros líderes lo están haciendo mal, hay que señalarlo. Hay que criticarlo, hay que exigirle que reparen el daño o se hagan a un lado. Debemos dejar de ser complaciente con quien lo está haciendo mal. Porque, eso es falta de coherencia. Anhelamos salir de Maduro y su combo, debido a que han llevado al país a la quiebra con su pésima administración; pero estamos dispuestos a dejar en una alcaldía a un gandaya, por temor a que un chavista se nos cuele y perjudique. Eso es un pensamiento estúpido. No estamos haciendo nada, solo cambiar al amo de amos, pero seguimos siendo esclavos. Solo que este nuevo tirano no es rojo, sino que tiene otro color.

El verdadero demócrata acepta críticas. El verdadero demócrata lucha por las libertades en todo contexto. El verdadero demócrata le da espacio a todos, no se dedica a cazar las voces disidentes, las escucha, las usa para mejorar. El verdadero demócrata se hace a un lado, especialmente si lo está haciendo mal. Un verdadero demócrata, un pueblo demócrata, no se queda callado. No acepta tonterías y preserva vicios por un miedo irracional. Actúa y lucha por la libertad, porque sabe que con la democracia y la libertad no se juega.

Caraota Digital no se hace responsable por las opiniones, calificaciones y conceptos emitidos en las columnas de opinión publicadas en este medio.

1 Comentario

Suscribir
Notificar de
guest
1 Comentario
Más antiguo
Nuevos Más votado
Comentarios en Línea
Ver todos los comentarios
Iliana R Bello
Iliana R Bello
4 meses hace

Excelente Omar Villalba. En Baruta tenemos demadiados problemas y ademas, quien otorgo los permisos para los nuevos negociods en Prados del Este? En nuestras calles los buecos abundan ah, pero asfaltan unis cuantos y quedan peor..y la lista es vrande. Basta de CONCHUPANCIA

LO QUE ES TENDENCIA

Artículos Relacionados

1
0
Me encantaría conocer tu opinión, comenta.x
()
x