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Las elecciones del 6D: la espada de Damocles del chavismo

El fin de semana pasado se llevó a cabo un evento que, en otras circunstancias, habría sido un ejercicio de civilidad y política. Pero, en este caso no es más que un ejemplo del patetismo y de la cara dura de este gobierno. Me refiero a las elecciones parlamentarias.

¿Por qué digo que es un evento patético? Pues porque puso en evidencia que este gobierno, al igual que el Emperador de cierto cuento de hadas, esta de verdad desnudo. Y no conforme con el hecho de andar por las calles desnudos, está consciente de ello. Pero, lo peor, es que con total descaro decide celebrarlo.

Han gritado victoria. Han dicho que le pasaron la aplanadora a la oposición. Pero, ¿De verdad pueden afirmar eso? Yo creo que no pues, los opositores que han participado en este proceso fueron aquellos que se adhirieron a las intervenciones que el TSJ hizo a los partidos políticos. Estos amigos cismáticos, aparte de colaborar, son una suerte de oposición hecha a la medida.  Siendo sinceros, no dudo de su talante democrático o que de verdad deseen oponerse a este gobierno, pero seamos sinceros, ellos están jugando con un traje y las reglas hechas a la medida para favorecer a este gobierno.

En el sentido más estricto, al gobierno competir con un rival hecho a la medida para él; no podemos decir que fue una verdadera competencia. Mucho menos una victoria. Usando una imagen deportiva, no es lo mismo que un boxeador se eche unos rounds con un rival en igual de condiciones, que el boxeador le propine una paliza al sparring.

Otra de las razones por las que estas elecciones no son justas, ni legítimas, son: que el CNE, si bien tiene caras nuevas, en esencia tiene el mismo comportamiento. Vamos, sigue estando bajo el control efectivo del gobierno, distan de ser jueces imparciales. En este caso, nuestros arbitro se vendió hace mucho, así que se hace el loco cuando el gobierno le pega a la “oposición” por debajo del cinturón.

No conforme con las irregularidades previas: oposición hecha a la medida, arbitro parcializado, poco tiempo para realizar una campaña electoral decente; tenemos los eventos que pasaron el día de la elección y los resultados posteriores.

Empecemos por la abstención; durante esta elección, la ausencia de votantes fue de un cerca del 69%, eso es mucho de la mitad del padrón electoral, que ronda los 10 millones. Lo que nos dice que participarían cerca de 4.000.000 de venezolanos y estamos siendo considerados. Si se compara con el proceso electoral de 2018 donde la abstención rondó el 54%, o en el 2017 —cuando se eligió la ANC— que fue de un 39% y en 2015, que se realizaron unas parlamentarias como Dios manda, fue de 26%.

Si se hace una comparación de eventos, se darán cuenta que entre el 2017 y el 2020 la abstención se ha incrementado en un 30%. Lo que es claro ejemplo de un descontento producto de la crisis y de la incapacidad de gobierno para resolver una crisis que ellos mismo han creado. Recordemos que muchos dijeron que con la ANC se resolvería la crisis en 6 meses, y en vez de ello, todo se ha profundizado. Ese aumento en la abstención solo significa que muchos adeptos al proceso no les creen.

Y eso le quedó claro a todo el mundo durante el día de las elecciones. A través de las RRSS fuimos testigos de cómo muchos centros de votaciones eran pueblos fantasmas. Solo las personas mayores salieron a votar, por una extraña mezcla entre el deber cívico y el miedo de que les suspendieran la pensión (este es el acto más abominable que puede hacer gobierno alguno. Ya que la Seguridad Social es un derecho adquirido y, muchas de esas personas mayores, pagaron su seguro social durante toda su vida con el sudor de su frente. Aun a los que se les facilitó el pago del mismo no merecían ser objeto de tal coerción) a otros se les ofreció otras dadivas, como ropa o comida.

A muchos fueron a buscarlos a las casas, pero aun así no fueron capaces de convencer a la gente. Otros de plano establecieron sus prioridades: tener el tanque del automóvil lleno es más importante que participar en una farsa electoral.  Al fin y al cabo, todo este show era una crónica de una muerte anunciada, todos sabíamos cómo iba a terminar.

Ahora con su propia militancia y “pueblos que no le creen”. Ahora, que su gente no se identifica con ellos, no soporta ser amenazada ¿Cómo queda el panorama para las elecciones del año que viene? Pues, haciendo un ejercicio de adivinación diré: si no resuelven el problema del país, este evento se repetirá y la abstención no será del 69% sino que será mucho más amplio. Allí no habrá pero que valga, tampoco oposición a la que echarle la culpa (se inventarán a sus enemigos imaginarios, pero ya la gente no les cree) por lo tanto ellos serán los artífices de su propia destrucción.

Y es que esta elección que celebran como una victoria del pueblo, de la dignidad, de la soberanía, del patriotismo, es la proverbial espada de Damocles. Esa espada que pende sobre la cabeza de todo tirano y que solo se sostiene con el cabello de la cola de un caballo. Comienzan a quedarse solo, cada vez se quedarán más y más solos, hasta que solo serán un montón de mitómanos, cadáveres insepultos y andantes.

Lo que me lleva, para cerrar este escrito, a recordarle que este fin de semana cierra la Consulta Promovida por la verdadera Asamblea Nacional. Consulta que no solo le dará continuidad al gobierno interino, sino que demostrará, de una vez por toda, quien cuenta con suficientemente fuerza y arrastre. Así pues, si ustedes no han participado, aún están a tiempo. Y si ya lo hicieron, pues salgan a apoyar y proteger a los puntos presenciales donde se puede ejercer el  derecho al voto. Este es el momento para demostrar cual es la verdadera fuerza Venezuela. Es la forma de decir: ¡Basta de una buena vez por todas!

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