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Miranda desgarrada

Por Omar Villalba

Seamos sinceros, no vivimos bien. La calidad de vida se ha ido al piso, siendo laxo los últimos siete años han sido duros. Todos hemos visto como ya dejamos de vivir y sobrevivir, para solo resistir. En este momento no puedo evitar pensar en ese pasaje del  libro de Génesis, donde José interpretaba el sueño del Faraón. Le decía, según el texto sagrado, que las vacas delgadas y enfermizas que se comían a las gordas eran siete años de hambruna y tribulación; y separando las distancias, no puedo evitar que, a su manera, estemos sufriendo nuestras vacas flacas.

Ya el Faraón está muerto y en su momento no hubo un José que le advirtiera sobre lo que iba a venir… o ¿Tal vez si lo hubo? Sí, seguro hubo más de un José, pero “El Faraón” estaba enamorado de su voz e ideas y  no prestó atención.

Quienes nos gobiernan en la actualidad son peores que el Faraón bíblico y “el faraón” de mi escrito. Ellos no están prestando atención, pero lo peor no es eso.  Lo malo, lo de verdad malo, es que se han encerrado en una extraña burbuja, o tal vez usan unos lentes mágicos que le permiten ver una Venezuela bonita, hermosa y eficiente por encima de este país vapuleado. Y a un pueblo “digno, fuerte, rebelde y victorioso” en vez de a unos venezolanos frustrados, deprimidos, vapuleados, llenos de miedo y odio por igual.

Digo esto, porque con tantos problemas que hay en el país, y en especial en Caracas y el estado Miranda, la máxima autoridad de la ciudad capital desea desmembrar a Miranda para sumarlo a Caracas. Esta señora ignora la figura de la Gran Caracas o la Alcaldía Metropolitana. Anhela un pedazo de Miranda como si el caos en Caracas no le fuese suficiente ¿Qué se esconde detrás de esto?

A primera vista, podría pensar que es una tontería revisionista propia del gobierno, como el haberle cambiado el nombre al Parque del Este, a la Autopista Francisco Fajardo o al estado Vargas. O la última agregar una novena estrella a la bandera para reivindicar a la provincia de Maracaibo; ignorando —si no me falla la memoria— que lo que conocemos como Zulia en la actualidad fue la última provincia en ser emancipada. O ¿Acaso olvidan que la Batalla del Lago fue posterior a Carabobo? ¿Qué hay que reivindicar si los zulianos de aquel entonces siempre fueron leales a la Corona? ¿Qué sentido tiene poner a los diputados de la AN a discutir sobre eso habiendo tantos problemas que resolver dentro y fuera del país? Esto es algo que indigna y molesta, no solo porque desean reescribir la historia de nuestro país a su gusto. Sino que aquello que verdaderamente calienta la sangre es que ellos hicieron de todo —que sea correcto o legitimo o no lo sea no viene al caso ahorita— lo posible para recuperar un poder y en vez de usarlo para sacar al país del bache en el que se ha caído, lo usan para tonterías. Para pegarle parches a un bote que hasta haciendo agua por todos lados.

Volviendo al tema que nos anima, dudo que esto tenga que ver con un ansia revisionista. Tampoco creo que sea un ataque al gobernador, que es de la misma tendencia y está sin decir nada . ¿Entonces? Pues solo hay dos respuestas: una política y otra económica. La primera es que la parte de Miranda que desean secuestrar siempre ha estado en manos opositoras: Baruta, Chacao, Sucre, El Hatillo son, sin duda alguna, bastiones de la oposición. Los adeptos al gobierno tendrán una que otra cosita de poder allí, pero lo cierto es que todo el poder lo acaparan sectores que son contrarios al gobierno.

La segunda razón es económica. Estas alcaldías, generan suficientes ingresos propios. También, son alcaldías que, con todos y sus defectos, son claro ejemplo que se vive mejor que el municipio Libertador que desde que cayó en mano del gobierno ha ido de mal en peor. Si Jorge Rodríguez fue un alcalde deficiente —y casi inexistente— esta señora Farías ha resultado ser peor.

Teniendo una idea clara de ¿por qué lo quieren? No queda más que decir que todo lo que hagan será contrario a la Constitución, empezando por desmembrar y reorganizar la ordenación político territorial. Sé que con el estado Vargas o La Guaira fue más fácil porque siempre fue una parte de Caracas, pero en el caso de estas alcaldías estamos hablando de una entidad diferente y diferenciada como es el estado Miranda.

Yo quisiera saber, ¿pasaran por encima de todos los mirandinos? Yo espero que no, porque esto por lo menos debe ser consultado con todos. No solo es cuestión de la gente de El Hatillo, Sucre, Chacao y Baruta entre otros, sino que es algo que le compete a todos los 21 municipios mirandinos, desde Las Mercedes hasta El Guapo, desde San Antonio de los Altos hasta los Valles del Tuy, desde El Hatillo hasta Guatire. Todos los mirandinos deberían ser informados y consultados sobre si de verdad desean que su estado e identidad se desmembre.

La otra cuestión que deberíamos saber es ¿qué piensa el gobernador? ¿Dejará que le quiten parte de su estado? ¿Defenderá su espacio o será “disciplinado” y permitirá que le quiten un pedazo de territorio en pleno año electoral? Yo espero que tenga un mínimo de decencia y de la cara por el estado.

También espero que el gobierno recapacite, porque si bien todos en Venezuela estamos sufriendo las consecuencias de unas pésimas políticas económicas y administrativas, lo cierto es que los baruteños lo están pasando peor. Así pues, si nos integran a Caracas los problemas de la ciudad y los de las alcaldías se intensificarán. Por ejemplo, la cuestión de los servicios públicos: energía eléctrica, transporte público, recolección de desechos sólidos, agua entre otros, se ha vuelto cuesta arriba, con una fusión, pues serán casi imposibles.

Sigamos en el escenario hipotético, ¿alguien se ha puesto a pensar en los trámites administrativos? ¿El pago de impuestos? ¿Los registros? Uyyy creo que las grandes mentes proactivas de la Alcaldía de Caracas no han considerado la magnitud del problema burocrático que tendrían entre manos.

Si esto es porque la alcaldesa anhela más poder, más responsabilidad y figurar más, debería bajarse del estrado, ponerse unos guantes y lanzarse al ruedo. Pida que le den una gobernación. Bátase en duelo con sus pares y hágase con una gobernación. Y, si no es mucho atrevimiento, solicite que la postulen para un reto acorde a su altura y dignidad: pida una gobernación del interior del país. Hágalo, siga el ejemplo de Jalisco… y no se raje.

Mientras, yo sigo esperando que los “faraoncitos” que nos gobiernan, recuperen la razón y dejen los inventos. Que se aboquen a resolver problemas en vez de crearlos. Que olviden el pase de factura y mejoren la calidad de vida de todo un pueblo, que ya no puede más y que se acostumbró a guardar silencio. Y sino, pues allanen el camino para aquellos que si desean resolver, estén de su lado de la orilla o en el otro bando.

Caraota Digital no se hace responsable por las opiniones, calificaciones y conceptos emitidos en las columnas de opinión publicadas en este medio.

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