Generic selectors
Exact matches only
Search in title
Search in content
Post Type Selectors
Generic selectors
Exact matches only
Search in title
Search in content
Post Type Selectors

¿Quieres vivir más saludable emocionalmente? … ¡Cuídate de envidiar a otros!

Por María Laura García

Muchos envidian sin saber o reconocer que están experimentando ese sentimiento, por tanto, es importante reconocerlo, porque como te voy comentar el día de hoy, este tipo de expresión emocional por ser muy tóxica generalmente, pueden enfermarte de distintas formas, comenzando por trastocar tu espíritu, apagarlo y envenenarlo.
Imagínate lo que un cerebro en esa sintonía cómo comandara nuestro organismo.

¿Sabías que la envidia es uno de los siete pecados capitales?

Si la envidia fuera un virus ¿Cuántos enfermos habría? ¡Muchos! Porque este sentimiento es más frecuente de lo que pudiéramos imaginar. Yo diría que todos, unos más y otros menos, envidiamos. Aunque bien gestionada la envidia puede resultarnos realmente útil, porque según los expertos nos puede ayudar a desarrollarnos y a conseguir nuestros objetivos (yo no estoy muy de acuerdo), mal gestionada es una de las emociones más venenosas que pueden acompañarnos en la vida.

La envidia da lugar a un sin fin de emociones negativas en quien la sienten y además, genera daño a las personas envidiadas, por lo que no sólo provocará un deterioro en nuestro bienestar emocional, sino también en nuestras relaciones sociales.

Debemos tener un cuidado especial, revisando nuestros pensamientos, minuto a minuto, para detectar cuando nuestra incomodidad o lo que NO nos gusta de otros, es decir, LO QUE DESEAMOS TENER, es real o es producto de la envidia, porque entre otras cosas, nos lleva a reaccionar o decir cosas, que seguramente denotarán nuestra mala energía debido a que no se ajustan a la realidad, pero adicionalmente ese pensamiento ponzoñoso nos hará recibir una vibra en ese nivel, estancándonos energéticamente y desde todo punto de vista. Nos cerramos a lo bueno y nos condenamos a ser percibidos como malas personas, inmaduras emocionalmente y poco generosas. Porque créanme la ENVIDIA SE NOTA. Entiéndase que, más que dañar al envidiado, nos estamos, insisto, condenando a nosotros mismos.

¿Envidia y celos son lo mismo?

Leyendo a expertos: “la envidia es una emoción universal que todos experimentamos en diferentes momentos de nuestra vida. Es una emoción secundaria y no nacemos con ella, a diferencia de otras expresiones como el miedo o la tristeza, que están presentes incluso desde antes de nacer. La envida, por el contrario, aparece más tarde, cuando somos conscientes de que existe un “otro”, que tiene mucho de lo que te gusta, al igual que la vergüenza, los celos o la culpa”.

Entonces, para que quede bien claro, la envidia surge cuando deseas algo que tiene otra persona, mientras que los celos emanan cuando sientes que algo te pertenece y no lo quieres compartir. El envidioso tiende a magnificar lo que su semejante tiene y él no, le da vueltas a, por ejemplo, cómo ese otro lo ha conseguido “muy fácil” según su percepción, más siente que lo desea mucho y que la otra persona no se lo merece y él sí.

Los que manejan estos temas, dicen que un “envidioso saludable”, busca la forma de conseguir lo que otro tiene y desea en buena lid, pero los envidiosos dañinos, critican y hasta llegan a perseguir más boicotear a la persona poseedora del objeto de su envidia. Esa “envidia insana” se caracteriza por su toxicidad ya que hace que en lugar de centrarnos en qué hacer y cómo actuar para conseguir lo que el otro tiene, como ya les escribí, por ejemplo, averiguar cómo lo ha conseguido, pensar cuál sería la mejor manera de accionar para lograrlo; hace que el afectado se deje llevar por los sentimientos negativos que provoca la envidia como la ira, frustración, baja autoestima, soledad e intranquilidad. Lo terrible de este tipo de “envidia fea” es que impide enfocarse y en consecuencia esforzarse en conseguir los objetivos, puesto que genera un abanico de emociones horribles que solo fomentan el odio hacia el prójimo.

Causas…

Una de las causas más comunes de la envidia son los sentimientos de inseguridad. También la autocrítica constante y tóxica porque genera un diálogo interno negativo cargándonos de reproches y una valoración baja con respecto a uno mismo; y esos niveles bajos de autoestima nos hace pensar que no podemos conseguir lo que tienen
los otros.

Pero cuidado con esto, las personas narcisistas o que se estiman demasiado, también pueden ser profundamente envidiosas ya que “solo ellas” se sienten merecedores de poseer lo mejor.

¿Por qué la envidia toxica es tan dañina?

Porque no nos permite conseguir nuestras metas, hace que solo nos centremos en el malestar que nos provoca no ser capaces de alcanzarlas, y por ello los envidiosos desarrollan sentimientos de ira, e incluso odio, hacia aquellos que consideran responsables de no poder concretar sus deseos.

La envidia, también se asocia con marcados niveles de tristeza, frustración, soledad y ansiedad, por lo que el envidioso vive “constantemente amargado”.

Su bienestar emocional y relaciones interpersonales se ven afectadas por sus malos sentimientos, y en muchos casos el envidioso puede llegar a sentirse solo e incomprendido, tanto, que acaba desarrollando trastornos del estado de ánimo, como la depresión. Es un circulo vicioso la envidia, porque entre más mal estás a causa de ella, más destinado estás de sentirla.

A partir de todo lo anterior tu salud física también se verá comprometida, tarde o temprano. El odio, la ira y la ansiedad, que desencadena la envidia, se relacionan con la hipertensión arterial, dolores de cabeza, alteraciones digestivas o insomnio, entre otros problemas de salud.

Así que reflexiona, ve lo bueno que hay en ti, sácale partido y deja de envidiar a otros.

REDES:
Instagram: @ATuSalud
YouTube: ATuSaludconMariaLauraGarcia
Facebook: ATuSaludEnLinea
Twitter: ATuSaludEnLinea

Caraota Digital no se hace responsable por las opiniones, calificaciones y conceptos emitidos en las columnas de opinión publicadas en este medio.

LO QUE ES TENDENCIA

Artículos Relacionados