Generic selectors
Exact matches only
Search in title
Search in content
Generic selectors
Exact matches only
Search in title
Search in content

Venezuela está de luto

Por Andrés Velásquez

El 6 de diciembre, más de 30 venezolanos, entre hombres, mujeres y niños se lanzaron al mar en una precaria embarcación (llamada 'Mi recuerdo') emprendiendo una cruzada marítima muy peligrosa con el único fin de huir de nuestro país y arribar a costas de Trinidad y Tobago, a riesgo de sus propias vidas, buscando desesperadamente escapar del hambre, encontrar oportunidades de trabajo, generar ingresos y sobrevivir.

Pasados 6 días, como una película de horror empezaron a avistarse cerca de las costas de Güiria (su lugar de partida) cuerpos flotando en el mar, en estado de descomposición, las noticias empezaron a correr con el paso de las horas y días y tuvieron que pasar 6 días más para que el régimen usurpador, confirmara el hallazgo y recuperación de 28 cadáveres que se correspondían con los pasajeros del precario peñero en el que habían zarpado y determinara una conclusión obvia, después de tantos días, la pequeña embarcación había naufragado.

Todo el país entró en un estado de espanto, de horror, de dolor ante la tragedia que había cobrado la vida de niños, mujeres y hombres, que según datos que se han recabado, partieron hacia Trinidad y Tobago en busca de una mejor vida, de trabajo, de oportunidades, huyendo del hambre, escapando de la dictadura.

Venezuela está de luto, no sólo por el caso del naufragio de Güiria que al día de hoy pueden ser más de los 28 ya rescatados, sino también por los miles de venezolanos que por mar- en este caso- por trochas, caminando cientos de miles de kilómetros salen a diario desde cualquier ciudad o pueblo de Venezuela para llegar (en el mejor de los casos) después de semanas y meses caminando a países del continente que abarcan desde los vecinos Colombia y Brasil, hasta los lejanos Argentina, Chile y Uruguay.

El caso de Güiria conmociona y alerta especialmente porque aquí se están violando todos los tratados internacionales que sobre protección de migrantes y refugiados son firmantes tanto Venezuela como Trinidad y Tobago y sin embargo, ambos regímenes afines ideológicamente se han dado a la tarea de acordar y hasta coordinar la expulsión de todo venezolano que pise las costas trinitarias, faltando así a todas sus responsabilidades de proteger a migrantes y refugiados sin importar su condición, porque son ciudadanos de pleno derecho y esto debe respetarse, el primero de ellos, el derecho a la vida, y está claro que ni siquiera éste se está respetando.

Venezuela se desgarra, se desintegra, son casi 6 millones de compatriotas regados por todo el mundo huyendo del hambre, de la falta de servicios, falta de empleos, salarios y huyendo del abuso de poder y la violación de todos sus derechos humanos por parte de este régimen usurpador y tiránico, pero aún más grave es que, según cifras de Naciones Unidas los migrantes venezolanos pueden alcanzar en 2021, unos 8 millones 300 mil, que se dicen fácil, pero que representan más de un tercio de la población total del país, que simplemente escapan, arriesgando sus vidas para buscar libertad y una vida mejor para ellos y sus familias.

Venezuela está de luto no es una frase más hoy, es una realidad que golpea la conciencia de cada venezolano porque vemos morir a nuestros compatriotas sin derecho a nada, porque este régimen les ha quitado hasta la posibilidad de vivir en su país, las alarmas deben encenderse sin demora, dentro y fuera de Venezuela, este dejó de ser un problema interno (como alegan algunos para suavizar semejante tragedia) para convertirse en una crisis regional nunca antes vista, que ya está teniendo consecuencias irreversibles: los muertos son seres humanos, ciudadanos venezolanos y este horror tiene que parar. ¡SOS!

LO QUE ES TENDENCIA

Artículos Relacionados