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Amarga experiencia

Por el Dr. Ricardo Soto-Rosa

Amalia era madre de dos hermosas niñas que colmaban de felicidad el hogar de los Angarita, estaba feliz y rodeada de sus familiares más cercanos, todos celebrando el nacimiento de su tercer hijo, Esteban, el varón, por fin un varón.

El médico le comento a su esposo Ramón que había sido una cesárea muy laboriosa, donde perdió bastante sangre, debido a que "las dos cesáreas anteriores habían dejado muchas adherencias".

Amalia tenía una sonda que recolectaba su orina, llamando la atención que la misma era escasa y obscura. Al pasar la anestesia comenzó a presentar un extraño dolor en el lado derecho de la espalda, en principio, Amalia pensó que se debía a la postura, pero al corregirla, el dolor no se atenuaba y por el contrario se hacía cada vez más intenso, requiriendo sedantes con frecuencia.

Pasaron dos días con dolor casi permanente, así como malestar general que les eclipsaba la felicidad que aquellos tiernos momentos generaban para ellos. Ramón preocupado, solicitó la presencia del doctor, quien trataba de tranquilizarlos diciendo que era normal por lo complejo que fue aquella cesárea, pero que solicitaría algunos exámenes.

En la mañana, su querido doctor llegó con cara de circunstancia. Le explicó que como no le gustaron las características de la orina de Amalia, decidió practicar una cuantificación de creatinina que mide la función del riñón y la misma se encontraba elevada, por lo que sospecho que el dolor de espalda provenía del riñón.

El doctor pensó en una lesión del uréter derecho, la cual fue corroborada por el urólogo quien al practicar un eco de los riñones evidenció la llamada hidronefrosis que es la dilatación del sistema que colecta la orina que produce el riñón.

Amalia fue re intervenida en la tarde de ese mismo día, al liberar las diferentes estructuras se encontró el conducto que lleva la orina desde el riñón a la vejiga, conocido con el nombre de uréter, muy dilatado y tortuoso, evidenciando, al seguir su recorrido, que casi llegando a la vejiga había sido seccionado y cerrado con un punto de sutura.

Se procedió a reparar el mismo, haciendo un re implante del uréter a la vejiga, con lo que se restableció el paso de orina y el riñón de Amalia quedó liberado de aquella cruel obstrucción.

El uréter se encuentra íntimamente relacionado con el útero, específicamente con el cuello del mismo. Esta estrecha relación de estructuras y sumada a los cambios propios del embarazo hace que, ante una situación de sangrado importante u otra emergencia obstétrica, se dificulte la identificación del uréter, por lo que es asiento de lesiones y complicaciones frecuentes que se manifiestan en el corto mediano o largo plazo.

Siempre se debe tener presente esta situación y conocer a cabalidad la ubicación de cada elemento que se va a intervenir, recordar que cada vez que un cirujano entra a un quirófano lo hace de la mano de una hermosa doncella, y esta doncella se llama “Doña Anatomía” quien le dará luces y orientación para llevar a buen término su procedimiento.

Para conocer más sobre estos temas te espero en www.medicosvenezolanosonline.com o en mis redes sociales @drsotorosa.

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