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IMPORTANTE - Este es el pronunciamiento del Consejo Superior de la Democracia Cristiana sobre los cambios que necesita Venezuela

Consejo Superior de la Democracia Cristiana publicó un manifiesto en el cual se pronuncian ante el panorama país y presentan los cambios que necesita Venezuela para "revitalizar" institucionalmente la sociedad venezolana.

Al documento suscriben los políticos Pedro Pablo Aguilar, Oswaldo Álvarez Paz, José Curiel Rodríguez, Humberto Calderón Berti, Asdrúbal Aguiar, Andrés Caldera Pietri, Maritza Izaguirre, José Rodríguez Iturbe y Julio César Moreno León.

Así mismo, manifiestan que el Consejo Superior de la Democracia Cristiana no responde a los intereses de ningún partido político y hacen un llamado a olvidar las diferencias que han generado distancias para contribuir a la unidad de lucha democrática.

Esto dice el manifiesto 

Manifiesto del Consejo Superior

de la Democracia Cristiana

 

¡A los venezolanos de buena voluntad!  ¡Unidad para el cambio inmediato!

 

El Consejo Superior de la Democracia Cristiana no es vocero de ningún partido político. Dirige su llamado a todos los venezolanos de buena voluntad en este momento trágico de la vida de Venezuela, implorando la unidad en el esfuerzo por reconstruir la Patria. Hemos ocupado posiciones de relevancia al servicio del humanismo cristiano durante muchos años. Sabemos que hoy hay adherentes al pensamiento humanista cristiano en diversas parcialidades políticas y en diversas expresiones organizadas de la sociedad civil. A ellos nos dirigimos. Y también hacia todos aquellos que, teniendo un pensamiento distinto al nuestro, tienen el común denominador de amor a Venezuela. Es el momento de unificar esfuerzos. Para rechazar, en todos sus aspectos, la felonía imperante. Para apartar la accidentalidad de las diferencias en la tarea, sustancial e impostergable, de revitalizar institucionalmente la sociedad venezolana. Para lograr el cambio inmediato.

Tenemos una presencia ya casi centenaria en la vida pública venezolana ─desde el postgomecismo hasta estos años de sombra y anti-patria─. Seguimos en la política la senda abierta por Rafael Caldera, Luis Herrera Campíns, Pedro del Corral, Lorenzo Fernández, José Antonio Pérez Díaz, Arístides Beaujon, Edecio La Riva Araujo, Víctor Giménez Landínez, Patrocinio Peñuela Ruiz, Arístides Calvani, Godofredo González, Rodolfo José Cárdenas, Leonor Mirabal, Nectario Andrade Labarca, Mercedes Pérez Perazzo, María de Guzmán, Enrique Pérez Olivares, Dagoberto González, Hilarión Cardozo, Luis Alberto Machado, Manuel Guanipa Matos y tantos otros. Cada quien recordara, en su región, la referencia humana que fue cátedra viva que motivó su decisión de servir a Venezuela. En nuestra historia hay luces y sombras, aciertos y errores, éxitos y fracasos. Asumimos esa historia en su totalidad. Es el momento del olvido de diferencias que  nos han distanciado para contribuir eficazmente a la unidad de lucha democrática.

Urge el inmediato cambio político. La tiranía busca perpetuarse. Hay que impedirlo. Ningún ciudadano con rectitud puede prestarse a la farsa electoral que auspicia la dictadura. Ésta va acompañada por el secuestro canallesco de los partidos políticos. COPEI, AD, PJ y VP han sufrido el zarpazo de la tiranía que busca, con una falsificación de las entidades partidistas, confundir al ciudadano común para llevarlo bajo engaño a una participación en un proceso fraudulento. Ningún auténtico demócrata participará en una mascarada colaboracionista. La única elección válida será la libre, garantizada y supervisada elección presidencial, que ponga fin a la usurpación existente. Garantías y supervisión avalada por la comunidad internacional. Elecciones presidenciales libres, en un país sin tiranos y sin fuerzas de ocupación cubanas, rusas e iraníes.

Urge el inmediato cambio social y económico. La desintegración del país, la pandemia, la escasez de alimentos y medicinas, el colapso de los servicios públicos, de todo el aparato productivo del país; el drama pavoroso de la forzada migración de más de 5 millones de venezolanos, presenta como necesaria una revitalización que sólo comenzará con el apartar de la escena pública a quienes en los últimos 20 años han destruido el país.

Urge el inmediato cambio  moral. Venezuela requiere, ahora, sin más retrasos, no solo un cambio político y socio-económico. Para que ambos sean viables se requiere un profundo cambio moral. El cáncer de la corrupción, a niveles nunca vistos desde la fundación de la República, debe ser extirpado. Con la recuperación de lo que se han robado puede renacer la economía venezolana. Hay que recordar, a todos los niveles, con el volumen que sea necesario, todas las veces que haga falta, que sigue vigente el mandamiento: ¡El Séptimo, no hurtar! No puede haber impunidad frente al saqueo, al crimen ecológico, al robo de nuestras riquezas.

Ni complicidad, ni impunidad. Como tampoco puede haber complicidad, impunidad, ni silencio, frente a las reiteradas y mantenidas violaciones a los derechos humanos. Los asesinados, los torturados y los presos políticos, exigen justicia. Los crímenes y los delitos de lesa humanidad reclaman sanción en instancias nacionales e internacionales. Contemplar el panorama desolador de atropellos y no condenarlos es hacerse cómplice de ellos.

El renacer de Venezuela exige de todos la unidad. En primer lugar, de nuestra variada y dispersa familia demócrata cristiana. No se puede mirar hacia el futuro atisbando con miopía las heridas del pasado. Pero más allá de la unidad de nuestra familia de pensamiento, está ahora la unidad más amplia de la Patria.

La exigencia de la unidad se resume en dos cosas: reconocimiento de la naturaleza totalitaria, criminal y mafiosa de la cúpula corrupta que ha secuestrado al Estado; y el compromiso de luchar claramente por derribarla, sin estrategias y tácticas que supongan ningún tipo de convivencia cómplice con ella.

Esa lucha por la libertad, las libertades, la justicia y la democracia, supone la estructura operativa unificada de un Comité de Liberación Nacional en base no solo a las estructuras político-partidistas existentes, sino, además, con la participación de los organismos operativos de la sociedad civil. Ese Comité de Liberación Nacional impulsará la lucha del país democrático en torno al Presidente (e) Juan Guaidó y a la Asamblea Nacional por el restablecimiento de la institucionalidad republicana y  la desaparición de la tiranía.

Este es el momento de mayor debilidad real en 20 años de la dictadura que ha destruido a Venezuela. Debilidad interna y externa. Si los factores políticos y sociales se muestran a la altura de su responsabilidad, se puede poner fin a la tragedia nacional. Por eso llamamos a la unidad real de todos los que inspiran su acción pública en los principios del humanismo cristiano; y a la unidad real de todos los sectores democráticos que, de verdad, rechazan la injusticia y el desorden de los sátrapas.

En 1858 la unidad nacional acabó con el Monagato. En 1958 la unidad nacional acabó con el perezjimenismo. No podemos esperar hasta el 2058 para terminar con el hamponato hecho poder. La unidad es ahora. Es la hora de la libertad y la justicia. Es la hora del renacer venezolano.

Pedro Pablo Aguilar. Ha sido Diputado, Senador, Presidente del Senado y del Congreso de la República, Secretario General de COPEI, Secretario General de la Organización Demócrata Cristiana de América (ODCA), Vice-Presidente de la Internacional DC.

Oswaldo Álvarez Paz. Ha sido Diputado. Presidente de la Cámara de Diputados y Vice-Presidente del Congreso, Candidato Presidencial de COPEI.

José Curiel Rodríguez. Ha sido Ministro de Obras Públicas, Diputado.

Humberto Calderón Berti. Ha sido Diputado, Ministro de Minas e Hidrocarburos, Ministro de Relaciones Exteriores, Presidente de Petróleos de Venezuela (PDVSA), Embajador.

Asdrúbal Aguiar, ha sido Ministro de Relaciones Interiores. Es Académico de Ciencias Jurídicas y Políticas. Es Coordinador de la Iniciativa Democrática Europa las Américas (IDEA).

Andrés Caldera Pietri. Ha sido Ministro de la Secretaría de la Presidencia.

Maritza Izaguirre. Ha sido Ministra de Hacienda

José Rodríguez Iturbe. Ha sido Diputado. Presidente de la Cámara de Diputados y Vice-Presidente del Congreso, Secretario General de ODCA y Vice-Presidente de la Internacional DC. Es Profesor Universitario.

Julio César Moreno León. Ha sido Diputado, Embajador.

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