Generic selectors
Exact matches only
Search in title
Search in content
Post Type Selectors
Generic selectors
Exact matches only
Search in title
Search in content
Post Type Selectors

Muerte, hambre y depresión: lo que significa trabajar en el Hospital Universitario

Lo más duro para Dennis Guédez es ver morir a pacientes en el sitio que es como su segundo hogar desde hace 26 años. Subir escaleras y correr de un lado a otro mendigando desde algodón hasta una cita para una consulta es parte de su rutina, junto a los enfermos que se agravan frente a sus ojos sin respuestas.

“Nosotros nos estamos enfermando. Ver morir a los pacientes es muy duro. Este gobierno acabó con todo; con el salario, con los hospitales y con nuestra salud mental, por eso cargo este cartel; los trabajadores del Clínico nos estamos enfermando” indicó.

El Hospital Universitario de Caracas (HUC) en otrora era ejemplo de asistencia médica. Fue el primer hospital de la capital inaugurado en 1956 por el dictador Marcos Pérez Jiménez, con una capacidad de 1.200 camas. Hoy solo están ocupadas poco más de doscientas.

De 12 quirófanos funcionan únicamente dos; por el único ascensor que sirve suben y bajan a pacientes, y también la basura y desechos biológicos. La comida de los pacientes es otro drama, pues arepa con leche o lentejas es el menú diario para quienes acuden a este centro de asistencia.

Frente al Ministerio de Salud en Caracas reclamó que de 20 ministros ninguno ha estado a la altura del cargo. Pero la lucha continúa.

Como trabajador, Guédez tiene doble víacrucis: gana 40.000 bolívares al mes; gran parte de su salario se va en pasaje y al llegar al hospital tiene las manos vacías, porque tampoco hay insumos.

Así como Dennis Guédez también protestó Jazmín Chaparro. Es enfermera y aseguró sentir dolor de perder un poco más cada día su hospital, el clínico universitario al que le ha dedicado toda su vida.

Durante la protesta en la plaza Caracas dijo que continuará defendiendo su derecho al trabajo. Lamentó que al régimen de Maduro le dé igual la situación de los centros de salud y teme que sea inminente el cierre del hospital.

“Yo sufro cada vez que tengo que decirle a un paciente que 'no hay'. Nosotros vemos morir a la gente, porque ahí no hay medicinas”.

Chaparro aseguró que continúa asistiendo al hospital porque deben recuperar un espacio de atención. "Si nos quedamos callados nos van a dejar sin nada. Nos vamos a quedar sin empleo y sin un hospital donde antes cada paciente tenía sus reactivos, sus insumos; da dolor ver en lo que convirtieron al clínico".

ads
Suscribir
Notificar de
guest
0 Comentarios
Comentarios en Línea
Ver todos los comentarios

LO QUE ES TENDENCIA

ads

Artículos Relacionados