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Recortar la ruta y pasaje con sobreprecio: el nuevo negocio de los transportistas en la Caracas-La Guaira

A los pasajeros los dejan “botados” a la altura del 171, desde donde deben caminar hasta El Trébol

Las kilométricas colas en la autopista Caracas-La Guaira producto de los puntos de control instalados por la cuarentena radical son aprovechadas por algunos transportistas de esta ruta, que ahora dejan a los pasajeros botados a la altura del 171.

Pero no es solo eso. Estos inescrupulosos también están abusando, nuevamente, con el precio del pasaje al cobrar desde 700 mil bolívares, un millón y hasta 1 y 2 dólares por puesto.

Así lo confirmaron los propios pasajeros, que ahora deben caminar desde el 171 -donde las busetas retornan a Caracas- hasta El Trébol.

“Uno acepta en parte para venir. Nos estaban cobrando 700 mil bolívares hasta el 171, porque supuestamente los devolvían. Pero cuando observamos allí no es que los devuelven, sino que les da flojera hacer la cola. Eso es lo que está pasando. Parte del Gobierno y parte de nosotros como pueblo nos estamos comiendo y no tenemos humanismo. Yo vengo es a hacer una diligencia médica”, sostuvo Leida Cordero.

Ella es una de las decenas de usuarios que ahora colman el hombrillo de esta arteria vial a pie solo por esta arbitrariedad de los conductores.

Aunque los efectivos de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) están solicitando salvoconductos para poder subir y bajar a Caracas, una de las pasajeras a la que no se lo solicitaron fue a Verónica Díaz.

“Yo subí temprano y a mí no me pidieron ningún salvoconducto. Pero cuando estaba en Gato Negro esperando autobús, los transportistas estaban cobrando un millón de bolívares más salvoconducto”, explicó la joven.

Señaló que esperó otra buseta, donde cobraron 700 mil pero hasta el 171. “Prácticamente nos engañó porque dijo que nos dejaría ahí porque no había paso, pero cuando llegamos notamos que los autobuses estaban pasando y que él lo que hizo fue girar y nos dejó aquí. Creo que es un pirata”.

Díaz aseguró que las restricciones en la autopista y la escasez de gasoil han reducido la cantidad de buses trabajando. “En Gato Negro había mucha gente y pocos autobuses. Había como 50 personas de Catia la Mar y de Caribe”.

Pero estos no son los únicos caminantes de la autopista, pues quienes no tienen salvoconducto suben la vía para abordar las busetas que se dan la vuelta “sin problemas”.

Los uniformados castrenses mencionaron que está limitado el ingreso de las busetas de la Caracas-La Guaira por ser esta considerada una ruta interurbana, a pesar de que está tipificada como suburbana.

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