Competir con tu pareja puede acabar con la relación

Es común que los integrantes de una pareja compitan entre sí en temas como el éxito laboral, la educación de los niños, el cuidado del hogar o los pasatiempos, sin embargo, hay que saber llevar esta rivalidad para que no afecte a la relación.

Algunos psicólogos consideran que detrás de estas competencias hay un deseo de diferenciación, una necesidad de no convertirse en uno con el otro. La competencia es una posibilidad de establecer diferencias.

Por lo general la competencia puede estar impulsada por buenas intenciones como la autorrealización o en algún aspecto que los termine beneficiando a ambos. No obstante, si los miembros de la pareja compiten entre sí, suelen interferir rápidamente en el vínculo las acusaciones y la arrogancia, reseñó Prensa Libre.

Otro motivo de competencia entre parejas, puede deberse a una baja autoestima. Quien siente que no es suficiente suele esforzarse para reafirmarse ante la pareja. Mientras que cuando alguno tiene buena autoestima se le hace más fácil aceptar a su pareja como es, lo que puede reducir las ganar de competir del otro.

Sin embargo, el problema está cuando una pareja se enfrasca en uno o varios temas y ambos buscan ser mejor que el otro a toda costa. La competencia permanente lleva a que la pareja oscile entre el ataque y la retirada, lo cual no es una base saludable para ninguna relación.

Además, la competencia suele generar envidia. Esto sucede cuando llega un punto en que el otro no se puede alegrar por los triunfos de su pareja e incluso llegan a sentir amargura.

Frenar la competitividad

Para detener la competencia con tú pareja, es necesario que ambos se evalúen para entender que sentimiento motiva esta competencia y si es realmente lo que quieren.

Luego hay que hablar con el otro. No hay forma de solucionar esto pasándolo por alto y sin aclararlo. Sin embargo, hay que estar atento a que la charla no se convierta en otro motivo de competencia.

No obstante, un poco de sana competencia de vez en cuando no está mal. Cuando una pareja ama alguna actividad, pueden competir sin ningún problema, siempre y cuando el que quede en el segundo lugar, sepa aceptar que el ganador fue el ser que ama, y hasta pueda alegrarse de eso.

Nuevo tiroteo en Estados Unidos provocó siete fallecidos en Milwaukee

Secuestrador perseguido por las Faes murió al explotarle una granada que intentó lanzar