Carne de primo se come, "Encuentro fugaz e inolvidable" (Relato Erótico)

Relato

Luego de bastante trabajo, y aunque estamos en fin de semana, no olvidamos nuestro compromiso con nuestros muchos lectores de la Zona Prohibida.

Para hoy les traemos una historia entre familia, donde certificamos el dicho que carne de primo(a) se come". El relato erótico de hoy, pertenece al usuario 2904IM, de la página Marqueze.

Encuentro Fugaz e Inolvidable

"Hoy tengo mas de treinta años, hace tiempo viví una experiencia que jamás imaginé que pasaría. Empezaré por describirme, mi nombre es Angy, soy de tez morena, cuerpo robusto, muchos dirían gordibuena, tengo carne donde debería haber y muy bien distribuida. Mido 1.65 mts, con tacones (normalmente de 11 cm), dicen que me veo espectacular.

Mi primo Erick es un chavo de estatura promedio, complexión media, ojos muy tiernos pero a la vez perversos, labios muy besables, tez clara y con ideas muy locas. Él es muy creativo.

Hace algunos años, no recuerdo cuantos, frecuentaba mucho a uno de mis primos con el que no tenia mucha relación, situaciones familiares no nos permitieron convivir durante nuestra infancia, pero después de la adolescencia nos conocimos y cada que nos veíamos nos saludábamos, hasta nos reuníamos con amigos en común.

Mi primo Erick era super lindo, super buena onda. Tenia algo que me hacía sentir muy bien en su compañía, creo que los dos pensábamos lo mismo el uno del otro.

Yo lo visitaba en su trabajo muy seguido y en una de tantas visitas estando muy cerca me dieron unas ganas inmensas de besarlo, pero me contuve, en una plática por mensajería instantánea le dije lo que me había pasado y me preguntó que por que no lo había hecho que él deseaba también poder besarme. Quedamos, que en la siguiente vez que nos viéramos lo haríamos y así pasó.

Los días siguientes las pláticas entre nosotros subieron mucho de tono, ambos teníamos parejas por lo que procurábamos ser discretos, pero pues, por el hecho de ser primos, nuestras parejas no sospechaban nada. Tantas pláticas despertaron deseos cada vez mayores, por lo que quedamos de vernos para disfrutar de nuestros cuerpos.

Erick y yo estábamos super nerviosos, escoger el lugar de nuestro encuentro era difícil ya que vivimos en un lugar muy pequeño donde todos se conocen.

El día llegó y el lugar fue la casa de un amigo de él que quedaba de camino a la casa de nuestros padres, todos esos detalles hacían la situación muy excitante.

El peligro, el miedo de que alguien que nos conociera hablara de nosotros, todas esas cosas hacían que tuviera intenciones de cancelar todo pero, al ver a Erick me tranquilicé.

Tomar su mano y escucharlo decirme que no iba a pasar nada me tranquilizó, mi primo era un amor, era muy lindo.

Ya dentro de la casa me llevó a la habitación y me dijo que no saliera, me indicó donde podía cambiarme, pues quería verme puesto un baby doll blanco que en alguna de nuestras múltiples pláticas por mensajería instantánea le había dicho que tenía.

Salí hacia donde mi primo estaba con mi baby doll blanco y unas zapatillas de tacón de 11cm. Recuerdo ver su cara de asombro, se acercó a mi, me tomó de la mano y me llevó hacia la cama, todo esto mientras me comía con la mirada, estaba subiendo a la cama e iba a quitarme las zapatillas cuando me dijo:

– Angy por favor, no te las quites, dejatelas puestas.

Se me hizo algo raro, pero no me importó. Me encantó verlo tan excitado y preocupado de que yo disfrutara el momento que no le di importancia a su petición y opte por complacerle. Ya en la cama empezó a pasar sus manos por todo mi cuerpo, así como sus labios.

Erick era tan considerado, me sentí como en mi primera vez.

– Angy, me había imaginado todo esto pero has sobrepasado mis expectativas, te ves wow! Me encantas.

– ¿Primo me quieres?

– Mucho Angy, mucho.

Mientras decía eso yo con los ojos cerrado me concentré en sentir sus labios y caricias sobre mi piel. Me acarició y besó todo, prestando mucha, pero mucha atención a mi vulva.

Sus labios y lengua me hicieron experimentar muchísimo placer, pasaba su lengua alrededor de mi vulva apenas si tocaba mi clítoris. De repente le daba mucho énfasis en acariciarlo con la punta de la lengua, succionaba y lamía, era fantástico, no se donde aprendió ha hacer eso pero me fascinó.

Me encantó que se preocupara por mi disfrute, me hizo estremecer, pero yo también deseaba que el lo pasara bien por lo que tomé su falo y lo recorrí con mi lengua hasta meterlo por completo a mi boca. Dentro de ella con mi lengua lo acariciaba y succionaba, lo sacaba y chupaba sus testículos.

Nos disfrutamos mutuamente como locos. Llegamos al punto de casi terminar pero él no quizo hacerlo en mi boca, lo que para mi hubiera sido fantástico, pues me encanta alimentarme de esa deliciosa lechita.

Después de literalmente saborearnos el uno al otro, me pidió ponerme en cuatro, quería verme mis nalgas mientras me tomaba por detrás, puso su pene en la entrada de mi vagina y con lo húmeda que estaba se deslizó deliciosamente.

Empezó un vaivén exquisito, que solo recordarlo ya estoy mojada. Siguió sus embestidas hasta terminar dentro de mi, me sentí tan bien, tan plena, nunca me imaginé que mi primo me tendría de esa manera y me haría disfrutar tanto. Lo único que lamento es que no pudimos repetirlo, pero estoy deseando que nos encontremos de nuevo, lejos de nuestras ahora familias, y revivir todo lo que hace años hicimos.

Espero les haya gustado, si lo llegamos a repetir, tengan por seguro que habrá un relato del encuentro".

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