Estar "buenota" no basta en la cama | Por: Señorita Ninfómana

Después de una pausa que me he dado mis Ninfo, quería comentarles algo que he visto mucho últimamente, y es que las infidelidades están a la orden del día, pero generalmente uno piensa que suceden a causa de que un hombre, por ejemplo, ponga sus ojos en una mujer exuberante porque quizás su pareja se ha descuidado en la parte física o se arregla menos.

Sí, es una idea bien superficial pero que antes ocurría con frecuencia. Sin embargo "la tortilla se ha volteado", muchos hombres que tienen mujeres buenotas, bellas y con cuerpos espectaculares se han dejado llevar por el deseo ante mujeres quizás menos agraciadas que sus parejas o hasta con kilos demás.

¿Cuáles son las razones? Una de ellas es que algunas féminas creen que el físico lo es todo y no comprenden la importancia de la comunicación, el respeto de los espacios y de mantener viva esa llama en la cama, pues no solo es abrir las piernas y dejarse llevar, es tomar a veces la iniciativa y estar dispuesta a complacer a tu pareja, ceder un poco y no estar siempre cerradas pensando en hacer lo mismo.

He escuchado comentarios de hombres que tienen esposas o novias que no les gusta dar ni recibir sexo oral, mujeres jóvenes y radiantes que simplemente enfrían la cama por mostrarse indispuestas ante los gustos de sus parejas.

A veces le dan prioridad a verse como princesas pero no mantienen felices a sus príncipes, y éstos poco a poco van buscando explorar otros reinos. Aparte, los que suelen tener a su lado a mujeres explotadas de esas que les falta algo de cultura general y dos dedos de frente, se sienten más en confianza con mujeres que tienen más temas de conversación.

Recuerdo que un amigo llamado Renzo estaba muy entusiasmado con una chica que conocía de Badoo, tras conversar mucho por esa app y dejarse llevar por la belleza de la chica decidió conocerla en persona... Resultó ser tan bella como se veía en las fotos pero cuando intentó sostener una charla amena todo fue bien decepcionante. No obstante, quería disfrutar de su cuerpo y fue seduciéndola semanas después hasta llegar al momento que para su imaginación sería muy candente.

El resultado fue muy inesperado, Renzo no puedo inventar mucho porque la chica parecía un muerto, fue tan fria que no le provocó repetir el instante nunca más y quedó con ganas de mucho más; bienvenida frustración.

Ojo, retomando la idea de arriba en ningún caso aplaudo la infidelidad, al contrario, expongo la situación para invitar a las parejas a que se expresen libremente y pongan de su parte para mantenerse unidas en todo sentido, porque la intimidad es una parte esencial de la relación que no se puede dejar a un lado.

Es curioso como "montar cachos" se ha convertido en algo normal, ya la gente lo habla y lo hace público como si se tratara de tomarse un café. ¿Será que en el futuro está normalidad se transformará en relaciones poligamas? Ya conozco varias y parece que poco a poco se ha estado aceptando. En una de mis próximas columnas espero poder revelar algunos detalles de una de ellas.

Recuerden que pueden escribirme a [email protected] y seguirme a través de las redes sociales @senoritaninfo. Gracias por el apoyo que he recibido a pesar de mi tiempo de ausencia.

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