"La prima de mi novia" en relato erótico que te llevará de la mano al placer

novia

Soy Marc, un hombre de 32 años de Barcelona ciudad emparejado desde hace ya 12 años y al que siempre le ha gustado el sexo. Soy alto (1’93) de complexión normal, moreno y blanquito de piel. Me dispongo a contaros el primero de muchos relatos que quiero compartir. Los nombres, incluido el mío, que daré en mis relatos serán lo único falso en estos, pues lo sucedido en la historia son experiencias vividas durante mis años. Empecemos pues. 

Hace unos años cuando yo tenía 21 y aún estaba en la universidad solía quedar con mi novia muchas mañanas para estudiar o hacer trabajos de la universidad. Hacía algo más de un año que estábamos saliendo, así que como podréis imaginar muchas de esas quedadas para estudiar se acababan convirtiendo en largos ratos de lujuria y placer juntos. Pero ese día no íbamos a tener esa suerte. Pues durante una semana su prima Paula se había instalado en casa de mi novia ya que, tenía un seminario en Barcelona, y aunque la casa de mi novia estaba en las afueras, era más practico quedarse con la familia. 

Yo por aquel entonces no la había visto nunca, solo en alguna foto de cuando eran pequeñas y su familia veraneaba junta. Lo único que sabía a ciencia cierta era que tenía 25 años y que se estaba sacando un master. 

La mañana transcurrió tranquila, mi novia y yo estábamos en la terraza estudiando y metiéndonos un poco de mano cuando podíamos, y su prima estaba en la planta de arriba duchándose y arreglándose para salir antes de comer, ya que había quedado con algunos compañeros para comer e ir luego al seminario. Pasado el mediodía llego el momento, allí estaba, una mujer espectacular de 1.77 vestida con una blusa roja y unos jeans muy apretados a su cuerpo, y por si no fuera suficiente unos zapatos de tacón rojos espectaculares. Yo alucinaba con cada paso que daba por las escaleras. Tenía el pelo largo, castaño y liso, ojos azules, los labios carnosos y pintados de rojo y unas caderas grandes que le marcaban su cinturita. El único pero que le podría poner era el pecho, pues aun teniendo pecho no era muy grande, estaría sobre una talla 85. 

Paula: Bueno bueno, pero míralos que aplicados y que monos se os ve juntos. ¿No nos presentas prima? 

Laura: Claro Paula, este Marc, mi novio. 

Se acerco a mí y acariciándome el brazo me dio dos besos. 

P: Por fin te conozco Marc, había oído hablar mucho de ti la verdad. 

Marc: Igualmente Paula, espero que lo que te hayan contado sean cosas buenas la verdad – le dije sonriendo. 

P: Por supuesto, tienes a mi prima loquita por ti, y puedo entender por qué. ¿Queréis que tomemos algo antes de que me vaya? 

Asentimos los dos y se fueron las dos hacía cocina a buscar unas cervezas, mientras yo no podía dejar de mirarla alucinando por su belleza, su comportamiento y por esa coletilla final que había dejado caer. 

Estuvimos un rato bebiéndonos las cervezas y hablando de cómo nos habíamos conocido, de la familia y como me habían recibido y sobre los estudios de cada uno. Lo normal en estos casos. Hasta que Paula miro el reloj y dijo. 

P: Vaya, si que se ha hecho tarde, el tiempo corre cuando se está a gusto. Prima te importaría acercarme en coche a la estación, con estos tacones ando más lenta y no quisiera perder el tren y llegar tarde. 

L: No hay problema – contesto mi novia – tu si quieres quédate aquí Marc que será un momento – a lo que yo accedí. 

P: Pues nada chico, ha sido un placer conocerte, espero verte otra vez antes de irme para Madrid – y volvió a besarme, esta vez durante un periodo de tiempo más largo y pegando todo su cuerpo al mío, lo que permitió que pudiera notar ese cuerpazo y oler su perfume. 

Sin más las dos se marcharon de la casa dejándome a mí con un calentón de mil demonios solo en esa casa. Así que no se me ocurrió otra cosa que subirme a la habitación donde dormía Paula a hurgar un poco entre sus cosas. La verdad es que estaba todo muy ordenado, pero mi sorpresa fue cuando abrí su maleta y lo primero que pude ver fue un tanga amarillo semitransparente usado. No pude resistirme y lo cogí. Estaba mojado aun y eso me excito, mi polla empezaba a ponerse dura y en cuanto me lleve el tanga a la nariz...ya no había marcha atrás. 

Mi polla se puso mirando al techo y tuve que sacármela, yo seguía mirando y oliendo ese tanga mientras con mi otra mano empezaba a masturbarme. No podía dejar de imaginarme a Paula con ese tanguita puesto y el coño mojado. MI excitación era tal que hasta lamí la parte húmeda del tanga, y que maravilla, si el olor de sus flujos era maravilloso el sabor que dejo en mi lengua ese tanga mojado fue bestial. No tarde mucho en correrme por todo el suelo con su tanga en mi nariz y mi imaginación a mil por hora. 

Me apresure a limpiar el suelo que había manchado y baje otra vez hacía la terraza a esperar que volviera mi novia. Durante esa semana no volví a verla pero su recuerdo y la paja que me di se quedaron grabados en mi memoria por mucho tiempo. 

Dos años después mi novia me comento que uno de sus tíos hacía años de casado y que lo iban a celebrar con toda la familia y algunos amigos en una casa de la sierra madrileña, y que si quería ir me habían invitado. Son una familia bastante grande pues mi suegra tiene 2 hermanos y 2 hermanas, más sus parejas e hijos, así que sería toda una casa para nosotros. A mí me daba un poco de cosa, pues, aunque ya conocía a toda su familia por aquel entonces, nunca había pasado un fin de semana entero con ellos. Además, me pillaba justo en exámenes ese fin de semana. Acabe aceptando la invitación, pero avisando que yo tendría que estudiar, así que habría momentos en que no podrían contar conmigo. 

Y llego el fin de semana, era primeros de febrero en la sierra madrileña, así que como podréis imaginar hacía un frio del carajo, por suerte la casa estaba bien acondicionada y dentro hacía hasta calor. Mientras iba llegando todo el mundo estábamos en el hall de casa saludándonos todos y conversando. Cuando de repente una voz que me resulto familiar se acercó a mi novia y a mí. 

P: Mira a quien tenemos aquí - dijo ella colocándose entre ambos y abrazando a mi novia. - Cuanto tiempo sin verte prima! Y a ti más Marc, ¿cómo estas grandullón? - soltó con rin tintín mientras me abrazaba y me saba dos besos. 

La verdad que se la veía espectacular hasta con el anorak puesto, con esos ojazos y su maravillosa sonrisa por delante. 

P: Os presento a Hector, llevamos un tiempo saliendo juntos. 

Nos saludamos todos, pero yo por mis adentros maldecía a ese cabrón por tener la suerte de disfrutar de una mujer como esa. De repente Paula dijo: 

P: Ufff, ¿si que hace calor aquí dentro no? -mientras se quitaba el anorak y se lo pasaba a Hector. - Creo que me quitare hasta el jersey. 

Esta última frase la dijo mirándome y madre mía que sorpresa la que me esperaba debajo del jersey...¡¡¡se había puesto implantes!!! Lo que antes eran dos tetitas chiquititas ahora se habían convertido en dos buenos pechos de tamaño considerable y bien erguidos. Yo me quede con cara de tonto al verlo y sin duda era lo que ella buscaba, pues volvió a mirarme al sacarse el jersey y me sonrió al ver mi cara. 

P: Bueno pareja, vamos a saludar a los demás, no vemos después. 

Cogieron ambos y se largaron. Yo en aquellos momentos no sabía dónde meterme, no sabía si la prima de mi novia era una calienta pollas o me estaba provocando con algún fin. 

Nos instalamos en nuestras habitaciones, sabía que en una de las habitaciones de al lado estaban las hermanas de mi novia, pero en la otra no sabía quién había. Me fije en eso porque, aunque estábamos con su familia y yo tenía que estudiar no iba a desaprovechar la ocasión de follarme a mi novia en esa habitación en cuanto pudiera, y no veía correcto hacerlo si al lado tuviéramos a sus abuelos, por ejemplo. 

Pasaron las horas del día, comimos unos cuantos familiares en la casa mientras otros se fueron de excursión. Yo aproveché la tarde para estudiar cuanto pude y para pegarle un polvo a mi novia, pues me había quedado muy caliente con el encuentro anterior con su prima. 

Y así llego la cena y fiesta de la noche. Nos reunimos todos en el comedor grande la casa, y como si de una boda se tratara teníamos todos nuestra mesa asignada. Todo el mundo iba muy arreglado, yo llevaba una camisa azul con pantalones beis y unos zapatos negros y mi novia con un vestido negro con que se la veía espectacular. Nos sentamos en nuestra mesa y de pronto llego ella...Paula. 

Llevaba una blusa blanca escotada y que transparentaba un poco su sujetador negro, una falda corta de cuero, medias y unas botas negras de tacón que subían por sus piernas hasta más allá de sus rodillas. Estaba espectacular, era toda una femme fatal. Tuve que contener como pude una creciente erección en mis pantalones. 

La noche transcurría tranquila, hablando de nuestras cosas, su prima nos contó cómo le había ido este tiempo, como conoció a Hector, a que se dedicaba él, un poco de todo vamos. Pero la gran noticia fue que  ellos seguramente no dormirían allí, pues Hector era entrenador y a la mañana siguiente tenía un partido pronto así que él debería irse y Paula aunque podía quedarse estaba empeñada en irse con él y eso que los miembros de la mesa le dijimos que no fuera tonta y que se quedará que a sus tíos les haría ilusión que estuviera con ellos , etc... 

Seguimos con la velada, hablando y riendo, mientras tomábamos una copa después de cenar. Apartaron las mesas y el comedor se convirtió en una discoteca improvisada con DJ y todo. Así que bailamos un rato. La verdad es que me lo estaba pasando genial con mi novia y su familia. De repente vinieron Paula y Hector a despedirse, así que con mucha pena nos despedimos de ellos y se fueron a la habitación a recoger sus cosas. Al cabo de una media hora, apareció de nuevo Paula. 

P: Hola chicos 

L: ¿Pero qué haces aquí? ¿Y Hector? 

P: Bueno la verdad es que iba a irme con él, pero estuvimos hablando y con todo lo que me dijisteis todos también pues al final decidí que era mejor quedar. Total, él mañana estará casi todo el día fuera. 

L: Que bien prima, me alegro muchísimo. 

M: Yo también me alegro, os traigo una copa? 

P: Jajajaja, ¿no querrás emborracharnos? 

M: Jajajajajajaja ¡No! Para nada, te recuerdo que yo tengo que estudiar mañana por la mañana, así que por desgracia una más y a la cama. 

P: Perfecto, pues cuando os vayáis vosotros yo también me iré. 

Estuvimos un rato bailando los 3, un rato bailaba con mi novia a otro rato bailaba con Paula, la verdad es que estaba en la gloria bailando con ambas, y me alucinaba como se movía Paula y lo mucho que rozaba su cuerpo con el mío. Pero para mí desgracia se estaba haciendo tarde y yo debía aguar la fiesta para irnos a la cama. 

M: Oye vida, se está haciendo tarde yo debería ir a dormir ya que sino mañana no habrá quien se levante para estudiar un rato. 

L: ¿Enserio quieres irte ya? 

M: No quiero, pero es lo que toca... 

L: ¿Te importa si yo me quedo? Aún es pronto, casi todos están un aun en pie. 

M: No hay problema, quédate si quieres, luego llamas a la puerta o me llamas al móvil y yo te abro. 

P: ¿Que ocurre por aquí, ya os vais? 

M: Yo sí, ella se queda un rato aun, que al que le toca pringar es a  no a ella. 

 P: Pues yo me iré también, estoy cansada y sin Hector me apetece descansar un poco ya. 

Nos despedimos de todos hasta el día siguiente y nos dirigimos hacía el edificio donde estaban las habitaciones por el patio, ya que quedaba apartado del salón de actos. 

P: ¿Te importa si me arrimo a ti un poco? Hace mucho frio aquí fuera. 

M: No hay problema, yo estoy siempre caliente así que seguro que te caliento rápido. 

P: Jajajjaja, así que siempre estás caliente tu...que suerte tiene mi prima, jajajaja. 

M:¿Cómo dices? No lo decía por eso Paula por dios, que loca...me refería a que mi temperatura es alta y suelo desprender calor siempre. 

P: Me gustaba más mi explicación, y dudo que vaya desencaminada – me guiñó un ojo. 

Llegamos al edificio donde estaban las habitaciones y fuimos hacía el ascensor sin decir nada, al llegar le dije. 

M: ¿Porque dijiste que no crees que estés desencaminada con lo de caliente? 

P: Por nada corazón, eres un chico joven y apuesto, seguro que eres caliente en otros momentos también, solo eso. 

Me ruborice al momento y mi bulto empezó a crecer. 

M: Ya...¿bueno a que piso vas tu? 

P: Pues al segundo piso como . 

M: ¿Así? No sabía que estabais en la misma planta que nosotros. 

P: ¿Porque crees que sé que eres muy caliente? 

M: ¿Como? ¿Qué estás diciendo Paula? 

Nos metimos en el ascensor cuando llegó y al cerrarse las puertas me cogió de la mano y la llevo entre sus piernas, por debajo de su falda de cuerpo y por encima de las medias, y me dijo: 

P: Somos vecinos, y esta tarde os escuché como follabais tú y mi prima en la habitación, y la verdad es que me puse muy caliente escuchando los gemidos de mi prima a través de pared. 

M: Pero, que...como...que estas dic... - Paula me beso. - ¿Qué haces Paula? ¿Y tu prima? ¿Y tu familia? ¿Y si nos ve alguien? 

P: Están todos en el salón comedor, sabes que nadie puede vernos ni oírnos, y no tengo una polla para quitarme estas ganas porque ha preferido irse a su casa, así que...busco soluciones. 

Yo seguía con mi mano debajo de su falda, notando como de mojada estaba a través de sus medias, y ella empezó a meter mi mano por dentro del pantalón acariciando mi polla ya durísima por encima del calzoncillo. No pude resistir más y la besé. Nos dirigimos a su habitación y antes de entrar la agarre del culo, la subí en brazos y volvía a besarla, mientras entrabamos a la habitación cerrando la puerta como podíamos. 

La tiré en la cama y me subí encima de ella besándola como locos, jugando con nuestras lenguas, ella me iba acariciando la espalda con una mano y con la otra el paquete, yo de mientras le agarraba con una mano uno de sus duros pechos. 

P: Salte un momento. 

Ella se levantó y me ordeno que me tumbara en la cama, mientras empezó a mover su cuerpo de forma obscena de espaldas a mí. Se lo iba acariciando mientras me miraba de reojo y bailaba para mí, se giró y empezó a quitarse la blusa muy lentamente. Hasta mostrarme un sujetador negro de encaje con dos preciosos pechos debajo. Luego siguió moviéndose quitándose lentamente la falda, mostrándome su culo en pompa aun con las medias. No podía creerlo, la espectacular prima de mi novia me estaba haciendo un striptease!!Que maravilla de mujer y además no llevaba nada debajo de las medias. Fue a quitarse la botas cuando le dije: 

M: ¡Para! No te las quites, me da mucho morbo verte con ellas puestas. 

Ella sonrió y se acercó a mí, se sentó encima mío y empezó a moverse rozando su coño contra mi polla, mientras me besaba y poco a poco me desabrochaba la camisa. 

Siguió con su juego bajando con sus labios por mi cuerpo, hasta llegar a mis pantalones. Me los quito junto con los calzoncillos, agarró mi polla, le dio un beso en la punta y sonriendo me dijo. 

P: Bonita polla, a ver que te parece esto. 

Fue el único momento en que sus manos tocaron mi polla, a partir de ese momento solo uso sus labios y su lengua. Se la metía toda dentro, succionaba, la sacaba, me la lamía hasta los huevos, se notaba que había probado varias en su vida, pues sabía lo que hacía como lo hacía. Se regodeaba en ello, dejándomela llena de babas cada vez que salía de su boca. Yo ya no aguantaba más así que la avise. 

M: Paula, mmmm, que buena eres, ya no aguantó más, me voy a correr. 

P: Pues lléname la boca de leche cabrón. 

Esa frase me mató, y con un fuerte gemido y un profundo placer que recorrido mi cuerpo me corrí en su boca, ella tragaba y tragaba, pero no se sacaba la polla de la boca, hasta que no dejo ni una gota no volvió a aparecer mi polla, dejando unos hilillos de baba y semen desde mi glande a su boca. 

M: Dios, ha sido la mejor mamada de mi vida. 

P: Me alegra que te haya gustado, cielo, a  me ha encantado ver cómo te corrías y beberme tu semen. 

M: Bien, ahora es mi turno. 

Me incorporé con ella aun sentada en mis piernas y la besé. Sus besos era una mezcla del sabor de sus babas con mi semen, pero me encanto. Con una mano le desabroché en sujetador y tiré a la cama. Me puse encima de ella empecé a besarla sin parar, como un loco, suave pero sin pausa. Y tal como ella había hecho conmigo fui bajando por su cuerpo con mis labios y mi lengua, jugando en sus pezones que no eran muy grandes y con una bonita aureola rosada. Llegue hasta sus medias y dijo. 

P: ¿Y ahora que? ¿Qué piensas hacer? ¿Me puedo sacar las botas y las medias ya?  

M: Cállate anda. 

Seguí bajando por sus piernas besando sus botas, y volví para arriba para meter mi cara entre sus piernas. Empecé a besarla por encima de las medias, a hundir mi cara contra su coño. Ella empezaba a gemir. 

P: Me las quito y me lo comes ya. 

En cuanto dijo eso yo agarré sus medias por la parte de su coño y se las rompí, dejando a la vista su precioso coño rosadito, sin ningún pelo perfecto para comerlo. 

P: Pero que haces, estas completamente loco. 

M: Calla y disfrútalo 

Tras decir eso le abrí sus labios mayores y le di un beso en el clítoris, para acto seguido pasar mi lengua desde el clítoris hasta la entrada de su coño que estaba encharcado. Empecé a comérselo suavemente pero sin pausa, recorriéndolo todo y metiéndolo dos dedos dentro. 

P: Uffff que rico lo haces, me encanta, sigue, no pares. 

La puse a cuatro patas y seguí comiéndole el coño sin pausa, pero ahora metía mi lengua en su ano, lamiéndolo y escupiendo en él. 

P: Siiiimmmmmm, que bueno, méteme un dedo en el culo. 

M: ¿Estas segura? 

P: Siiiiimétemelo ya y no ares!!! 

Accedí a sus deseos y le metí un dedo por el culo poco a poco mientras ella gemía de placer. Cuando ya lo tuve todo dentro empecé a moverlo en un mete-saca constante. Decidí ir un paso adelante y mientras le metía un dedo por el culo, le metí otro por el coño y con otro frotaba su clítoris. Ella estaba como loca gimiendo y gritando. 

P: Si, si, si, mmmmmm, dale fuerte que me vengo, sigue fuerte que ya me llega. 

Del golpe dio un chillido y de su coño salieron varios chorros de su flujo directos a mi cuerpo mientras ella caía rendida en la cama. 

P: Ahhhhhh, dios!!!! Que placeeeeer!!!! 

M: Joder no esperaba que te corrieras así, ha sido increíble. 

P: Quiero más, túmbate. 

Me tumbe a su lado, ella se recompuso como pudo y se subió encima de mí, agarró mi polla que ya llevaba rato preparada de nuevo para la acción y se la metió toda dentro de un solo brinco. 

M: MMmmmm, que ganas tenía de notarla dentro. 

Se la metía y se la sacaba casi por completo en un maravilloso movimiento de cadera, la verdad es que tenía un coño bastante estrechito y eso intensificaba el placer de ambos. 

M: Uffffff qué coño tienes Paula, y como te mueves. 

P: ¿Te gusta? Pues más te gustara esto. 

En ese momento incremento el ritmo, botando encima de mí mientras yo le agarraba sus pechos y le pellizcaba sus pezones. 

P: Dios, ya me viene, me corrooooo!!! Como me gusta!!!! 

Volvió a correrse y a expulsar por su delicioso coño algún que otro chorro de flujos que me puso perdido, mientras se tumbaba encima de mí y me besaba. 

P: Yo no puedo más, ¿te queda mucho? 

M: Aún puedo aguantar un poco, pero si quieres paramos. 

P: No no, no te dejaré así, hazme lo que quieras. 

Esas palabras fueron para mí como un caramelo para un niño chico. La puse a cuatro patas otra vez, le escupí en el ano y apunté mi polla a su delicioso orto. 

P: ¿Qué haces? 

M: Relájate y disfruta, que te gustará, no creo que sea tu primea vez. 

P: Y no lo es, pero ves con cuidado. 

Con su permiso empecé a empujar poco a poco mi polla hacia dentro, primero entro mi glande, lo que provocó un pequeño chillido de dolor y placer en ella, seguí abriéndome paso por su culo poco a poco hasta que mis huevos chocaron con su perineo. 

M: ¿Estas bien? 

P: Si, me dolió un poco al entrar el glande, pero ya se está acostumbrando, puedes darle. 

Empecé a moverme poco a poco, haciendo que mi polla entrara y saliera de su culo, incrementando mis movimientos cuando ella empezó a gemir. Otra vez estábamos dándole sin parar, ella gemía, yo notaba que ya me iba a venir, así que incremente el ritmo. 

M: Me voy a correr, ya no me queda nadaaaa 

P: Yo también tengo otroooo, sigue hasta el finaaaal. 

Seguí dándole hasta que descargué uno cuantos chorros de semen en su culo, esta vez fueron menos debido a la corrida de antes, pero fue mucho más intenso dada la estrechez de su culo. Caímos los dos a la cama, aun con mi polla dentro de su culo. Cuando me recompuse un poco le saqué mi polla del culo. Y de repente apareció un rio de semen saliendo de su culo que aún tenía espasmos. Acerque mi boca a su culo y con mi lengua recogí el semen que caída, y con el semen en mi boca me subí a su altura, hice que abriera la boca y le escupí todo el semen recogido en la suya. Ella se lo trago y me dijo. 

P: Ves como tenía razón al decir que eras muy caliente. 

Nos besamos un largo rato y fuimos a la ducha, donde seguimos magreandonos un poco, antes de que yo volviera a mi habitación. Poco después llego mi novia y nos pusimos a dormir. 

A la mañana siguiente nos fuimos todos del hotel, su prima estaba muy cariñosa conmigo. Por desgracia desde ese día no hemos vuelto a follar, aunque siempre que nos vemos ella me provoca y algún que otro sobeteo y beso a escondidas nos hemos dado Espero que algún día pueda repetir con ella porque fue una de las mejores experiencias de mi vida.

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