«Las crónicas de Caroline» el relato erótico de este lunes (XXX)

chica

Es difícil de describirme, ahora soy una chica normal supongo, aunque me han dicho que soy guapa, bueno no me importa; Mi nombre por ahora no importa; soy blanca, cabello castaño, ojos cafés, delgada, por ahora eso.  En este momento cuando amanece y la luz entra por la ventana iluminando mi adorada habitación; esta es circular, con techo en forma de cono, las paredes tapizadas de azul oscuro, con algunos posters de mis banas favoritas.

Recuerdo que cuando era niña odiaba aquel encierro nocturno, pequeño, frio y oscuro. Me aterraba el pasar las noches allí. Mis hermanas mayores no eran de mucha ayuda, me gastaban bromas absurdas como: que allí asustaban debía a que antes de nosotras en esa habitación muria una niña, cosas por el estilo.

Por supuesto ahora la adora queda en la parte más alejada de la habitación de mamá y de la fachada de la casa y tiene una vista estupenda de un encantador bosque que cuando se pone el sol o se levanta la copa de los arboles parecieran que fueran de oro, es sencillamente estupendo.Hace ya varios años, (disculpe el lector el modo en que saltó en el tiempo) que soy lesbiana por el momento comentare mi primera masturbación: Tendría 17 años aproximadamente; en mi mente surgían preguntas y confusiones una de ellas como ya mencione es mi lesbianismo.

En esa época no sabía que era para mies que algo andaba mal en mí, me deprimía, me daba miedo estar con mis amigas. Bueno era una chica que sentía una atracción por las chicas y para colmo la excitaban. Cuando salía con Samantha, Karen y Amanda me sentía extraña, primero me daba un calor en la entrepierna; también no podía quitar los ojos de sus pechos y piernas era como si me llamara a verlos.

En una ocasión en que charlábamos plácidamente en mi hasta entonces horrible y odiado encierro nocturno. Karen y Amanda estaban recostadas en la cabecera de la cama, usaban unas diminutas faldillas, Samantha y yo sentadas en la alfombra al pie de la cama, Sam me preguntaba tontamente sobre mi odio a mi cuarto:-¿Caroline por qué no te gusta? Está bien es pequeño, pero mira tienes baño privado para ti sola….-decía Sam, yo si miraba pero no era el baño sino las piernas de Karen que es la que tenía a mejor vista, no sé porque pero las veía y entre más las veía más las deseabas; unas pierna largas, esbeltas, blancas y bronceadas; los muslos bien torneados y tersos en todo su esplendor; sus ropas intimas si desdibujaban en la abertura de la falda; unas braguitas de un color claro rosa.

Mis manos involuntarias temblaban de la excitación, sudada frío, sentía reseca la boca mi pecho subía y bajaba a una velocidad de vértigo, cuando Sam me saco de mi embotamiento:-Caro, Caro, ¿me estas escuchando?–Ah! ah que-contesto sobresaltada- ah, sí, sí, es bonito de día, pero de noche es frío y oscuro y suene extraño de noche, se dice o eso mi dijeron mis hermanas que antes de que nosotras llegáramos, una joven pareja vivió aquí, que en un ataque de locura y ebriedad el esposo mato a su esposa y su hija pequeña en este cuarto que por eso esta embrujado. A veces en la noche oigo ruidos metálicos y como quejidos y gritos pero trato de no pensar ello me asusta y odio mas este horrible encierro nocturno, Claro ya no me asusta como antes desde que tengo 17 creo que me he adaptado a los ruidos raros, aun así no deja de ser tétrico en una noche lluviosa.-respondo.

Después de esa macabra respuesta las chicas se sobresaltaron y pasamos a temas de cotilleos. La charla tonta transcurrió sin sobresaltos solo lo referente a sentimientos depresivos, mi excitación por las chicas era enorme, me acorralaba una sensación de cómo leprosa, subhumana y al terminar la tarde tuve mi primera urgencia sexual.   Aun así pase una tarde estupenda, a mis amigas me las comía con los ojos lo más discretamente posible; Samantha con un pantaloncillo súper ceñido revelaba unas piernas espectaculares y unas braguita pequeñas imperceptibles debajo del inmaculado pantalón blanco su torso cubierto magníficamente por una franela estilo chemis, rosadita con sus pechitos apenas perceptibles, pero aun si muy sexy.

Karen y Amada como hermanas gemelas casis idénticas ambas; blancas ojos claros, de sendas melenas rubias, eran las mayores, con 17 años exhibían unos cuerpos más maduros, con las líneas bien definidas me hacían empapar las bragas; las dos tenían un pecho de campeonato, casi igual al mío,(como dije antes soy normal), sus rostros son como si los hubiese tallado un ángel, además me encantan sus ojos de un color claro, ellas son como modelos a pedido sus piernas exuberantes, caderas y culetes prominente y paraditos. Por mi parte soy delgadísima mi culo no es tan generoso como mis tetas que son ya herencia de mi madre, grandes para mi edad y paraditas.

Las gemelas son proporcionales en todo sentido, hoy las estudio y memorizo, cada parte de sus generosas piernas, un fastuosas abdomen decorado descaradamente con un ombligo que juguetonamente aparece y desaparecen su top diminuto como lo que sus ya de por si géneros pechos se realzan más.

Después de despedir a mis tres amigas a eso de las 7 de la noche y de una cena suculenta, yo no podía soportar más su compañía no por ellas sino por la situación en la que yo caía, yo las apreciaba, pero me excitaban mucho.        Después de una larga y relajante ducha, donde pude reflexionar y responder a las preguntas y dudas más grandes para mí; mi orientación sexual de lesbiana, tendría que ser un secreto, mi secreto mejor guardado para mis amigas; ya he estudiado mis preferencias aunque me encantan los deportes en especial el futbol, soy muy femeninas me encanta la moda claro, soy fanática a los desfiles de ropa interior y trajes de baño, me dan calenturas y placer ver esas mujeres bellas y deseables con muy poca ropa; no me han atraído los chicos esta de mas decirlo pero bueno; es tanto que desde hace como un año veo a mis hermanas de otra manera allí cometo mayor pecado.

Tome mi baño y continúe con mis reflexiones, ya desde esa calentura de la tarde me propuse no volver a arriesgarme así que fui a mi otro pasatiempo favorito; el computador; secándome salí del cuarto de baño solo con bragas y mi sujetador, sentándome en frente de mi computador.

Revise mi MSN y otras redes sociales, sin nada de importante mención subí un escrito y consulte; mi ignorancia me hacía pasar pena conmigo misma, abrí la pagina de mi buscador enciclopedia favorito y e introduje la palabra masturbación. estaba casi oscuro afuera la luz diurna moría en el oeste de manera sensual, apenas iluminando por una incipiente luna veraniega, esta noche comenzaba un poco tétrica para mí, pero iba a cambiar toda mi perspectiva abriéndome las puertas de placer y el éxtasis.

Encontré una excelente información, se dedicaba la mayor parte a una exposición bastante explicita; la estimulación de los genital en la búsqueda del placer sexual, que conlleva al orgasmo o no, los tipos de masturbación y hasta las técnicas más empleadas y las mejores.

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