¡Pasión entre familia! Relato erótico de fin de semana

Relato erótico

Aunque estemos de fin de semana, acá en la Zona Prohibida, no olvidamos que a nuestros lectores les fascinan los relatos eróticos que les traemos, y que seguramente les da una satisfacción impresionante.

En esta oportunidad, el relato se llama: "Fin de semana con amigos y familiares", del autor Elber_García, cuyo relato erótico se encuentra en el portal Marqueze.

Sin más preámbulos, disfruten de este viaje familiar de fin de semana:

"Les contaré cómo comenzó todo, en unas vacaciones, en las que decidimos ir a la casa de mis padres, en un poblado cercano a la Ciudad de México. En esta casa hay un buen jardín con alberca y se presta para tomar el sol bebiendo una Cerveza y pasarla bien en familia y amigos.

Recién llegamos nos pusimos los trajes de baño y echarnos al sol. Mi esposa al estar poca gente en la casa decidió ponerse un pequeño bikini color rosa pálido, que dejaba ver sus pezones al oscurecer un poco la tela del top, pero lo mejor era ver como se ajustaba su tanga a su rajita que al estar completamente rasurada se marcaban sus labios dejando poco a la imaginación.

Estando ahí echado era común que pasaran por un lado o por otro e incluso que nos pudieran ver desde la terraza. En un momento vi a mi hermano como se quedaba viendo, mientras nos asoleábamos, pero sobretodo no perdía detalle de cómo le daba el sol a mi esposa.

Yo al sentir que estaba siendo observada por mi hermano me puse nervioso pero a la vez comencé a sentir erección y a imaginar como seria si los viera cogiendo, cosa que más tarde comprobaría.

En ese momento me incorporé y tomé el aceite bronceador para ponerle a mi esposa mientras ella estaba boca arriba mostrando sin querer su cuerpo a mi hermano, y que al darse cuenta que me había levantado él se movió  a una esquina en donde podía seguir viendo sin ser descubierto.

Aproveché para untar el aceite, comenzando en el estomago y subiendo hasta sus tetas, metiendo mis manos por entre la tela y sobando primero una y luego la otra.

Después bajé hacia las piernas y lentamente acercándome a su vulva; cuando estuve cerca sentí como ella respondía abriendo un poco sus piernas a lo que decidí meter mi mano y untarle en su monte y sus labios.

Al verla solo me sonrió y se dio vuelta; yo continue poniéndole bronceador en las piernas y nalguitas hasta rozar la entrada de su culito, me volví a acomodar y recostarme y vi a mi hermano con tremenda erección y listo para aprovechar alguna oportunidad.

Mas tarde nos pidieron ir por unas cervezas pues ya se habían terminado, nos subimos al coche mi hermano, y poco antes de arrancar salió de la puerta lateral mi esposa en su bikini medio mojado y mas translucido por el agua para pedirme si le podía traer de la tienda una crema que había olvidado, pero lo importante aquí fue que al verla salir mi hermano tuvo una expresión natural de “hay que ric….”.

Deteniéndose ahí por que se había dado cuenta que estaba mal el comentario y me iba a molestar, paso el momento y seguimos el camino a la tienda y fue un momento muy silencioso. Yo pensando en lo sucedido y supongo mi hermano en la imagen sensual de mi mujer mostrándose sin el menor cuidado.

Al regresar vi a mi mujer acostada recién salida del agua boca abajo y con el traje de baño bien metido entre sus nalgas lo que dejaba ver sus curvas y la hacía mas deseable.

Volví la mirada para ver a mi hermano y no pude ver su cara, lo que me llamó la atención fue ver su erección al máximo y queriendo ocultarla. Yo pensé que sería solo el momento pero me dejó medio inquieto.

De mi hermano les puedo decir que él se había divorciado hacia tres años y sus encuentros sexuales habrían sido pocos por lo que pensé que si le daba alguna oportunidad se cogería a mi mujer, sin embargo decidí darle esa oportunidad, ya que además siempre tuve la inquietud de ver a mi mujer verla coger con otro.

Al llegar la tarde, después de comer en el jardín y de verla pasearse por todos lados en bikini y notar a mi hermano que no le quitaba la vista, le pregunté a mi mujer si se iba a meter a bañar y me dijo que sí, que ya iba  para allá.

Yo le dije que iba a ver un rato la tele  y me fui hacia al cuarto y ella se metió a la recamara; esta tenía un ventanal que da al jardín.

Pasaron un par de  minutos, y vi desde la ventana que mi hermano estaba espiando, eso me puso muy caliente y desde la puerta le grité que si podía pasarme el cargador de mi teléfono que estaba en el buró de mi recamara, esto con el fin de que tuviera el pretexto de entrar y si tenía suerte darse un taco con mi mujer.

Poco tiempo me gritó y me paso su cargador, lo recibí y note que el regresaba a las recamaras. No pasaron ni tres minutos y pensé en ir a asomarme por ese ventanal, lo que vi me dejó con los latidos del corazón al máximo.

Mi hermano había regresado a la recamara , mi mujer sin haberse metido a la regadera había puesto la toalla en la cama y se recostó ahí, mi hermano le acariciaba las piernas, pero mi esposa ya le había sacado la verga a mi hermano y le estaba dando una mamada de campeonato.

Las manos de mi hermano ya no se limitaban a acariciar sus piernas, le metía las manos al traje de baño en su coño y en sus tetas. Mi mujer disfrutaba semejante trozo de carne que no era tan largo sino más bien ancho, su mano apenas podía agarrarlo pero se lo tragaba entero; yo ya había agarrado mi celular y comencé a grabar aquella escena.

En un momento que estaba yo tratando de acomodarme la verga, que la tenia al máximo y muy prendido, dejé de verlos un momento. Cuando regresé la mirada mi esposa ya no tenía traje de baño, y mi hermano, estaba recostado con un mástil, que ahora si lo vi como el del zócalo de la cuidad.

Mi mujer hizo un movimiento y se le sentó en la cara y pensé: "lo va a ahogar". Se empezó a mover hacia atrás y adelante hasta que en un momento vi cómo estaba teniendo espasmos al alcanzar su primer orgasmo, se quitó de ahí y se hinco a un lado para seguir mamando el pene que se veía a punto de explotar.

Mi mujer después de estar masajeando aquel tronco, y mi hermano deseando la vagina y sobándole el ano, se cambiaron de posición, ella se recostó y le ofreció toda su vagina ya a medio abrir.

Él sin pensarlo mucho se la puso en la entrada y le dijo algo a mi mujer, solo vi que ella asintió con la cabeza, cerro los ojos y recibió de golpe aquella maquina. Yo solo alcanzaba a ver un poco el mete y saca, así que me moví de lugar para tener mejor vista, pero un poco mas expuesto. Desde ahí alcanzaba a oír mas y ver mejor, así estuvieron unos cinco minutos.

Le entraba toda, mi mujer parecía estar en otro mundo sintiendo cada embestida, solo paraban para tomar aire y continuaban en lo suyo cada vez mas seguido tenía un nuevo orgasmo; la estaba disfrutando como nunca, en un momento oí que le decía mi hermano “quieres que te llene”, y ella respondió “si, lléname con tu leche”.

Mi hermano saco su tronco le lamió la concha durante un rato y se la dejo ir hasta adentro, mi esposa lo aprisiono con las piernas y las manos en las nalgas  para que no se saliera y ahí en ese momento mi hermano descargo litros de leche en mi mujer. Ella se quedó como tiesa jalando a mi hermano hacia ella sin dejarlo mover, estaba en medio de un orgasmo impresionante con los ojos casi en blanco.

Por los laterales de la vagina le brotaban chorros de semen y mi hermano solo le movía la verga como en círculos que era lo que podía hacer. Una vez termino, saco su pene, y ella le recogía lo que había salido y sé los metía de nuevo. Mi esposa solo medio se dio vuelta dejando ver su vagina escurriendo."

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