"Delicioso anal solo para ti" es el relato sexual de este domingo

sexual

preparado para que tus sentidos lleguen a un punto de excitación total?

El relato de hoy se titula "Delicioso anal solo para ti" y es del usuario Mardelicious, del portal Marqueze.

"Soy una mujer morena de cabello negro, con unos senos exquisitos, redondos, grandes y bien formados, con un chochito caliente y jugoso capaz de hacer enloquecer a cualquier hombre y con un culito apretado que me hace presa de un deseo loco y desenfrenado del que les voy a contar a continuación, porque luego de conocer las delicias del placer anal me he vuelto su esclava, esclava de aquellos pensamientos de lujuria, de pasión desbordada por el hombre que me ha enseñado a disfrutar del sexo como nunca nadie lo había hecho.

El es un hombre maduro, interesante, bello, con una verga muy dura, deliciosa y con ganas de cogerme todo el tiempo, desde hace mucho nos conocemos pero solo hace  3 años retomamos esos encuentros que se han vuelto cada vez mas anhelados, uno de esos encuentros es el que voy a relatar.

Por cuestiones de trabajo él debe viajar durante el mes a algunas ciudades y quedarse a trabajar un par de días, yo escapé para verlo uno de esos días y poder culear riquísimo, era nuestra primera vez en otra ciudad y era emocionante saber que me estaba esperando con ganas de meterme su rica verga.

Todo el camino estuve imaginando como sería ese encuentro, iba con mi tanguita muy húmeda, apretaba mis piernas y mordía mis labios sintiendo como sus manos rozaban mi clítoris, cada vez que las apretaba me mojaba mas, eso me tuvo excitada todo el camino.

Luego de un par de horas la ciudad me recibió con su suave brisa y olor a mar, era increíble sentir en mi piel el viento que venía del océano dándome la bienvenida a la aventura, llamé a su celular y estaba trabajando en ese momento, quedamos de vernos en un parque en el centro de la ciudad.

Una vez llegué recorrí el parque y un supermercado cercano dándole un poco mas de tiempo a nuestro encuentro, mis ansias de verlo eran cada vez mayores, al poco rato lo vi caminando hacia mi.

Mi respiración se detuvo por un instante para dar paso a las palpitaciones en mi clítoris que han sido una maravilla, porque es la primera vez que en vez de mariposas en el estómago las siento en mi clítoris.

Empezamos a caminar un rato por la ciudad buscando algo de cenar y poder tomar unas copas en un romántico sitio, me gustaba la complicidad de rozar nuestras manos mientras caminábamos por esas hermosas calles, calentando así el ambiente que de por si ya ardía con las ganas que ambos teníamos de comernos.

Luego de cenar llegamos al bar y nos sentamos en la segunda planta, el lugar sin aire acondicionado hizo que la temperatura subiera con cada beso, con cada caricia su verga ya respondía al roce de mi mano en su pantalón, se sentía muy dura y con ganas de salir, los besos y las caricias eran cada vez mas intensos y no soportábamos mas la idea de seguir con la ropa puesta, solo estuvimos en el lugar unos 30 minutos y nos dirigimos rápidamente al hotel.

Una vez llegamos los besos no se hicieron esperar y las ansías de comernos eran cada vez mayores, mi clítoris estaba a punto de estallar,  saqué su verga y la metí en mi boca, empecé a mamarla, sentía como respondía al roce de mis labios y a la humedad de mi lengua, subía y bajaba por sus huevos hasta sentirla de nuevo toda en mi garganta, entrando y saliendo una y otra vez.

Ya desnudos me tomó entre sus brazos y me haló hasta el borde de la cama para empezar a clavarme, sentía como su verga entraba en mi chochito húmedo, sacándola por momentos para golpear mi clítoris suavemente con la cabeza de su verga hasta hacerme venir y luego volverla a meter, sus movimientos eran cada vez mas rápidos y fuertes y yo me corría a chorros mojando las sábanas.

Quería también que me penetrara por mi culito apretado, sentir la dureza de su miembro ahí,  había disfrutado mucho esa primera vez en mi culo y aunque al principio dolió un poquito, con el tiempo se fue se transformando en un intenso placer.

En nuestros encuentros anteriores entraba en un éxtasis tremendo  y cada vez que me penetraba por mi culito, mi cuerpo se estremecía al sentir su verga dura en ese agujerito de goce infinito.

Ansiaba sentir su duro miembro en mi apretado agujero y lo hice que se acostara en la cama para poder montarlo como un potro salvaje, esa posición no la habíamos probado y quise hacerlo así para que entrara toda, me puse en cuclillas y ya con su verga bien lubricada empecé a meterla, que sensación mas deliciosa cuando ya había entrado toda, empecé a subir y bajar con fuerza balanceando mis caderas en un movimiento desenfrenado regándome de nuevo, sentía su boca mordiendo mis tetas, lamiéndolas, sintiendo mi olor, frotaba mi clítoris con sus dedos, con su verga penetrada en mi culo, sentí como  mis jugos bañaron su cuerpo y no paraba de correrme, no quería parar, me recorrían escalofríos, sentía que flotaba, que podía tocar el cielo con mis manos y bajar al infierno en un solo segundo.

Me pude girar en esa posición quedando de espaldas y seguí montada sobre él, la sacó para colocarme en cuatro y con la cabeza hundida en la almohada su verga empezó a penetrarme, yo solo podía gemir y gritar de placer como una perra en celo, sentía como movía su cuerpo como me apretaba las caderas con sus fuertes manos, sentía como me empujaba hasta hacerme llegar, chorreaba entre mis piernas de nuevo cuando sentí que explotaba su semen dentro de mi culo caliente, su verga palpitante empezó a llenarme de su rica leche, quedamos ahí tendidos en la cama disfrutando del calor de nuestros cuerpos hasta la mañana siguiente.

Habiendo tomado un descanso retomamos la faena nuevamente a las 5 de la mañana con su erección matutina. Metí mis manos en la cobija y ahí estaba esperándome su verga dura como un asta, era rico mamarla a esa hora y él aun entre dormido y despierto disfrutaba el recorrido de mi lengua desde la cabeza de su verga hasta sus huevos, pudimos hacerlo a esa hora con el poco tiempo que teníamos para alistarnos ya que nos iban a recoger por la mañana para regresar a casa.

sexual Esta experiencia ha sido uno de los momentos mas maravillosos que he vivido y siempre lo recordaré, se que él tampoco podrá olvidarlo".

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