Se lo hice a mi amiga por todos lados (Relato XXX)

Hoy es viernes y el cuerpo lo sabe. En Zona Prohibida te traemos un buen relato XXX, cortesía de los editores de Marqueze. ¿Qué esperas? ponte cómodo y disfruta este excitante relato:

Nancy, esta es nuestra primera vez. Espero que la recuerdes. Así ha de ser.

Todo comenzó con un rico beso. Un beso dulce y suave en tus labios. Solo podías decirme «SIGUE» Mientras mis manos te quitan poco a poco tu blusa, y mientras botón por botón la voy retirando. Solo para aprovechar de rozar tus tetas. Tu repites «SIGUE» Mientras te quito la blusa y mi beso se hace mas húmedo y profundo. Luego, mis manos acarician alternativamente tu espalda y tu pecho. Tus ricas tetas. Una por una. Solo susurras «HUMMM, QUE RICO, ¿ERES UN EXPERTO EN ESTO VERDAD?».

Luego, me doblo las piernas. Para quedar frente a tu sexo. Voy quitando los botones de tu pantalón. Poco a poco. Para poder rozar toda tu vagina sobre la tela. Solo gimes y dejas oír tus palabras «ERES ESPECIAL». Y mientras acaricio tus nalgas, bajo el cierre. Tu voz es una súplica «SIGUE». Y comienzo a tirar de tu pantalón. Poco a poco.

Veo tu ropa interior. Divino. Pequeñito. Sólo se ve el triangulito de tela y un hilo que se esconde entre tus nalgas. Ahora eres más exigente, pero la orden es la misma «SIGUE».

Ya no tienes el pantalón. Me dices con mirada pícara en tus ojos «A VER DIME, ¿QUE HARÉ AHORA QUE ME ESTAS CALENTANDO?»

Me levanto. Te sigo besando. Solo te digo al oído «Quiero que te toques». Piensa que esas caricias te las estoy dando yo.

Mientras te beso, mis manos juegan con el cierre de tu brasier. Lo retiro. Y este se desliza mostrando tus bellas tetas. Dulces e insinuantes. Erguidas. Esperando e invitando a ser besadas. Y no puedo hacer mas que complacerlas. De inmediato dices «OOOHH» un suspiro ahogado en tu garganta. Poco a poco saco mi lengua de tu garganta. Donde ha estado robándote el aliento...

Mis labios corren un poco. Van hasta tu oreja. La beso. La lamo. La muerdo suavemente. Tú sigues suspirando. Bajo hacia tu cuello dejando una huella de fuego. Me pides «COMO DESEO TENERTE». Y de tu cuello, poco a poco me acerco a tu teta derecha para comenzar a lamerla.

Despacio. Sin tocar tu pezón. Tu solo gimes «HUMM, AAH, SIGUE, SIENTO TU LENGUA QUE RICO» Pero yo aun no deseo tu pezón. Primero me deleito con la piel de tu teta. Para pasar a la otra y darle el mismo tratamiento. Lamerla en toda su extensión. En la habitación solo se oyen tus gemidos de gata en celo «AAHHH, SIGUE».

En un momento, me detengo. No te das cuenta del porqué me he detenido. Claro, has estado gozando inconscientemente con los ojos cerrados. Pero cuando intentas abrir los ojos, me abalanzo hacia tu pezón para chuparlo. Fuerte. Rico. Eso te estremece. Te eriza la piel. Te hace suspirar. «AAAHHH, RIQUISIMO, ASI ESTOY, RICO».

Luego sigo mamando de tu pecho como un bebé «HMM, QUE BEBE TAN DIVINO, SIGUE ASÍ SIGUE, AHHH, ME ESTREMEZCO, HUMMM, QUE RICAS MANOS TIENES»

«ES DEMASIADO POR FAVOR DÁMELA. LA NECESITO YA AAAHHH OOOHHH SIGUE, QUE RICO AHHH»

Mientras bajo con mi lengua encendida por tu vientre. Y mis manos acarician tus nalgas. Comienzo a oler el dulce olor de tu sexo. Fuerte y divino. Te siento exclamar.

Paso mi lengua por sus costados. Por tu entrepierna. Para humedecerlas. Y tu pides, casi ordenas «SIGUE, PAPI» Y comienzo a retirar tu panty. Pero te doy vuelta. Te sorprendes. No te has dado cuenta que quiero guardar la sorpresa para después. Y disfrutar de la imagen de ese hilo que sale de donde quiero entrar. De tu culo caliente y palpitante. Ya exigente dices «NO, YA LA DESEO, YA LA QUIERO, DÁMELA, MÉTELA». Despacio. Tranquila. Solo respiras entre sollozos «OOOH POR FAVOR HAZLO, DÁMELA». Pero yo primero sigo rozando tus nalgas con mi lengua mientras mis manos retiran tu panty.

Ya estas totalmente desnuda. Y te digo que estás a mi merced. Totalmente expuesta y caliente. Deseando más placer. Me dices al oído. «ESTOY MOJADÍSIMA, INUNDADA, POR FAVOR MÉTELA YAAAAAAAAAAA AAAHHH». Estas deseando que te penetre. Que deje de torturar tus sentidos. Te doy vuelta de nuevo y ante mí queda tu vagina, rasurada. Limpia. Sin un vellito. Justo como me gustan.

La abro un poco. Quiero ver cómo está.

Veo su color. Un rosa fuerte. Signo de tu excitación. Y el brillo en sus paredes. Es tu humedad. Comienzo a sorber tus flujos. Poco a poco. Rozando cada parte de ti con mi lengua traviesa. Te recuesto, mientras mi lengua sigue comiéndote

Sigues ronroneando «AAAHH, POR FAVOR, MÉTELA, LA DESEO, LA QUIERO ADENTRO, POR FAVOR»

Te pregunto sutilmente «La deseas» Tu respuesta es clara y precisa «SIII, SIII, HAZLO, DÁMELA». Te replico «Quiero que me la chupes. Quiero que me muestres cuanto deseas tenerla dentro.» Pero me dices «NO, YA LA QUIERO YA NO AGUANTO» Mientras yo te como un poco mas tu cuquita, y procedo a complacerte «SII, SII, AAHHH, ESTOY ARDIENDO, SII».

Que hermoso espectáculo el tenerte abierta para mi. La voy a acercar a tu clítoris. Ya siento el calor de tu interior y aun no te he tocado. Poco a poco  te lo rozo y lo voy colocando a la entrada de tu mundo. En tu camino de lujuria. Te estremeces y gimes fuerte «OOOHHH, AAAHHHH, MUEVETE DENTRO DE MI, AAAH POR FAVOR, HAZLO, MÉTELA PAPI, MÉTELA».

Así, poco a poco, te voy penetrando. Te voy metiendo parte por parte mi pene en tu cuquita. Sí, mientras te penetro, muerdo tus pezones. Chupo tus tetas. Acaricio tu cuerpo. Sigues en un delirio «AAAHHHH, ME ESTOY ACARICIANDO, AAAHAHH» Te estoy penetrando hasta el fondo. Lo sientes. Estoy muy dentro de ti. Susurras en mi oído «SI, AAAAHHHH, AAAHHH, QUE RICO COJES, SI LO SIENTO, QUE VERGA TAN RICA, SIII». Te tengo totalmente penetrada. Ya mis bolas rozan con tu culo. Y comienzo a moverme. Poco a poco. Afuera. Adentro. Afuera. Adentro. Afuera. Adentro. Ya estás en el éxtasis y me dices «AAAHHHH, AAAH, AAAHH, AAAHH, OOOHHHHH QUE RICO, AAAAH».

Levanto tus piernas. Para que me abrasen el cuerpo. Las coloco primero alrededor de mi cintura. Mientras sigo embistiendo dentro de ti. Mi mano traviesa se escapa. Esta jugando con tus nalgas. Llega hasta donde está entrando mi verga. Siente la humedad que sale impregnándola. Y con esa humedad comienzo a tocar tu culo. Caliente. Lo siento palpitar, pidiéndome que lo profane. Hasta que, poco a poco, comienza a entrar mi dedo en tu rico y caliente culo. Tu te convulsionas diciendo «AAAAAAAHHH, OOOOHHHH, SIII, SIGUE, SIGUE AAAHH, SII, HÁZLO, HÁZLO, AAAHHHH, MÉTELO, DÁMELO, CÓJEME. ¿QUIERES VOLVERME LOCA VERDAD?, SABES QUE MI BOLLO ESTA LATIENDO».

Ahora te siento desquiciada. Fuera de ti. Ese dedo en tu culo te ha trastornado. Te mueves bajo mi cuerpo como posesa. Quiero verte acabar. Así que comienzo a profundizar cada penetrada. Más fuerte. Más profundo.

Y mi dedo sigue jugando en tu trasero. Así. Más. Máaaaaas. Máaaaaaaaaaas. Tus palabras presagian tu orgasmo fulminante «AAAAHHH, AAAHHH, AAAAHHH, AAAHHH, QUE RICO, ASÍ, ASÍ, ASÍ, ASÍ, MÁSSS, MÁASSS, SIII».

Yo tambien estoy en el borde. Sigo dándote fuerte, duro, adentro, así, más, más.

Estás explotando «OHH, SII, ASÍ, ASÍ, ASIII, AAAHHH, AAHHH, AAAAHHHH, SIGUE, SIGUE». Hasta que siento que mi leche quiere salir. Pero sigo. Sigo dándote fuerte. Presientes mi próximo orgasmo y me dices «AAAAHH, DÁMELA EN LA BOCAA,PORFAVOR, AHHH». Te pregunto «¿La quieres tragar?» y solo respondes «SIII, LA QUIERO EN MI BOCA». Así, en pleno orgasmo te digo «Pues abre esa boca de puta, Te voy a echar mi leche, Así, Chúpamela, Sácame la leche».

«Dale, Qué divino me lo mamas. Que rico». Tu me dices «AAAAHHH, QUE LECHE MAS RICA Y CALIENTE SSIII, ASIII, HUMMM QUE DELICIA, AAAHH, QUE VERGA MAS RICA, AAAHH».

Me has sacado toda la leche. Pero eso no es todo. ¿Qué creías que hacía mi dedo en tu culo?

Sólo te estaba preparando. Así es. Te volteo. Así. Que rico culo tienes. Y ahora está abierto por las caricias y el orgasmo. Con sorpresa te das cuenta de lo que ocurre y dices «HUMMM HAY MAS AUN, AAAHHH, SSIII, ¿TE GUSTA???, TÓMALO ES TUYO, AAAHH».Coloco mi guevo en la entrada. Y me aferro a tus hombros. Te beso en el cuello para relajarte. Te acaricio tus tetas. Tu vientre. Tu bollo. Te siento moverte. Así. Relajada y excitada. En ese momento. Cuando estás más desinhibida. Me aferro a tus hombros. Y te penetro a fondo. Hasta que mis bolas chocan con tu vagina. Sólo me dices «OOOOH, SIENTO TUS MANOS, SIENTO TU VERGA, TE SIENTO TODO, AAAHHH, SIGUE, CÓJEME, HUMMM, AAHH» Pero no quieres que lo saque. Hasta que acabamos juntos y alocadamente satisfechos.

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